Esa absurda publicidad

January 19, 2018

¿Qué puede hacer una madre que ha perdido a su hija en un horrendo crimen, del cual la policía local no tiene información o pista alguna como para resolverlo? La anterior premisa puede responderse desde una escala de opciones reales hasta unas que, en principio, pueden parecer absurdas. En la escala del absurdismo, Martin McDonagh, conocidísimo dramaturgo y director inglés, nos regala una verdadera joya que lleva por nombre Three billboards outside Ebbing, Missouri (2017); una cinta que va de menos a más, con una demoledora historia y un reparto estupendamente armado, mismo que encabeza la inigualable Frances McDormand como Mildred Hayes, una mujer que, al no ver avances en la investigación sobre el asesinato de su hija Angela, dispone a su favor de tres anuncios espectaculares a las afueras del pueblo donde reside (Ebbing, Missouri) para hacerse escuchar y notar, y de paso llamar la atención del jefe de policía Bill Willoughby, interpretado por el competente Woody Harrelson. La triada actoral la cierra otro actor de gran categoría, que por lo general hace grandiosos papeles secundarios, y es Sam Rockwell como el oficial Jason Dixon. Y con los tres espectaculares que Mildred arrenda, pone el dedo en la llaga con una pregunta: ¿cómo es posible, jefe Willoughby?

            Una mezcla de drama y humor negro [los antecedentes más conocidos de McDonagh como director son In Burgess (2008) con Colin Farrell y Brendan Glesson, así como Seven Psicopaths (2012) también con Farrell, Rockwell y Harrelson], con una historia bien estructurada y llevada a buen fin, que no deja de lado el dolor de una mujer desesperada por no tener respuestas, pero que también hace uso del mejor sarcasmo e ironía para proteger su proyecto en contra de sus detractores, principalmente los oficiales de la ley. El comienzo del filme es una serie de encuadres de los espectaculares viejos y olvidados en primer plano contra el apacible paisaje neblinoso del pueblo, que luego serán utilizados y desatarán una serie de eventos, la mayoría desafortunados, entre varios de los pobladores de la región. El resto del ensamble lo componen John Hawkes como Charlie Hayes, ex esposo de Mildred; Lucas Hedges como Robbie, hijo de ambos; Caleb Landry Jones como Red Welby, el dueño de la empresa que renta los espectaculares a Mildred; Abbie Cornish como Anne, esposa de Willoughby; y el siempre genial Peter Dinklage como James, un personaje que, a lo mucho, aparece en tres ocasiones durante la cinta, pero que tiene un papel importantísimo para con Mildred.

            La dirección fotográfica, de la mano de Ben Davis, retrata relajadamente al pueblo y sus alrededores, pero es clara la intención de McDonagh de hacernos interactuar con algunos planos subjetivos cuando la trama comienza a desarrollarse, y por tanto debemos tomar una decisión moral respecto a los personajes y sus intenciones. ¿Es correcto lo que hace Mildred, con el fin de “despertar” a los policías para que actúen en consecuencia? O simplemente se trata de una mujer que, en su infinito dolor, lleva a cabo actos desequilibrados que ponen en peligro su vida y la de los que están a su alrededor. Inteligentemente, el director y también escritor de la película, nos da las herramientas para que nosotros decidamos poco a poco lo que mejor nos satisfaga. Carter Burwell por su parte, dirige una banda sonora ad hoc al sentir de sus protagonistas y de la atmósfera pueblerina. Cabe destacar que Burwell ha sido un colaborador muy cercano a los Hermanos Coen, y que se le da muy bien este tipo de trabajos musicales consecuentes con postales geográficas del sur y centro de los Estados Unidos. Muy destacable el trabajo del editor Jon Gregory que, de la mano del director, conjugan secuencias contrapuntuales magníficas, como aquella donde el oficial Dixon, de tendencias racistas y homofóbicas, al conocer una terrible noticia, pierde la cabeza que lo lleva a atacar indiscriminadamente y sin sentido a uno de los personajes involucrados en la historia (aquí la cámara es totalmente documental), secuencia acompañada de la suave y dulce “His Master´s Voice” de la banda Monsters of Folk; y que un par de minutos antes hace algo similar con “Chiquitita” de ABBA.

 

            McDormand, reconocida por su capacidad actoral [recordémosla como la incisiva y dulce oficial Marge en Fargo (1996), o la tonta y amañada Linda en Burn after Reading (2008), ambos trabajos dirigidos por los Coen] nos entrega el papel de una mujer dura, directa, sin concesiones, que no le importa que haya que hacer para que los que están dormidos en el caso despierten. Tanto se enfrenta a Willoughby o a Dixon, como al sacerdote del pueblo (otra de las mejores secuencias y diálogos que hay en la cinta) y a uno que otro residente que no está de acuerdo con su actitud para con el sheriff. Sin embargo, por dentro está deshecha pues se sabe sola contra el mundo, o en este caso, contra algunos de los ciudadanos de Ebbing. Es un tour de force emocional por parte de Frances. Pero hay que dejar claro una cosa pues Martin McDonagh no recurre en demasía a los actos violentos para justificar la psicología de sus personajes, no como lo haría un David Cronenberg en A history of violence (2005), motivada un poco por el deseo de hacer justicia por propia mano. Permite que un acto absurdo lleve a otro, y a otro, y a otro, mismos que son encapsulados cuales bombas molotov hasta desencadenar una serie de eventos que pondrán de cabeza a sus participantes, y que de algún modo saldrán (o no) adelante.

            Three billboards… es entonces un filme entero, que comienza arriesgando poco e incluso nos da pie a pensar que será otra historia melodramática y lacrimógena más, cuando en realidad no lo es. Es casi como un western, comedia negra o drama sin serlo, pero que puestos todos ellos en un gran espectacular, con grandes letras, un fondo rojo escarlata y bien iluminado, terminan siendo eso y más. Tal y como lo dice un personaje secundario, el rotulista de los anuncios que Mildred alquila cuando se enfrenta por primera vez a la pregunta del oficial Dixon: ¿Qué se supone que publicita? - pregunta el oficial al chico afroamericano, con brocha en mano. Algo oscuro – le responde sarcásticamente, para luego mandarlo al carajo. Algo oscuro, absurdo y desmesuradamente bueno es lo que declara el inglés McDonagh con su más reciente trabajo cinematográfico, y se lleva las palmas con ello.

 

 

 

Ficha técnica

Three billboards outside Ebbing, Missouri. Dirigida y escrita por Martin McDonagh. Fotografía de Ben Davis. Música de Carter Burwell. Montaje de Jon Gregory. Reparto: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, John Hawkes, Abbie Cornish, Caleb Landry Jones, Peter Dinklage. Producida por Graham Broadbent, Pete Czernin y Martin McDonagh. Duración: 115 minutos. Blueprint Pictures, Fox Searchlight Pictures, Film4 Productions, Cutting Edge Group.

Compartir
Tweet
Please reload

Please reload

Otras publicaciones

ANÚNCIATE
¡AQUÍ!
DESTACADOS

© 2017 Avenida Desierto. Ciudad Juárez, Chihuahua. Edición y diseño por Gustavo Torres y Gabriel Alva.