Albert Camus: la rebeldía de palabra, acto y vida

November 8, 2017

“¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no”

Albert Camus

El hombre rebelde

Camus el rebelde, Camus el absurdo, Camus el hombre. Este 7 de noviembre se conmemoran 104 años del nacimiento de Albert Camus, filósofo, novelista, dramaturgo, periodista y ensayista. Nacido en Mondovi, Argelia (entonces ocupada por Francia), quedó huérfano de padre poco antes de cumplir un año de vida. Su madre, humilde y analfabeta, de descendientes españoles, se dedicó a sacar adelante al pequeño Albert y a su hermano Lucien.

Los primeros años de la familia Camus transcurrieron bajo circunstancias difíciles y de pobreza. A los 17 años, ya en la Universidad de Argelia, contrajo tuberculosis, lo que lo orilló a dejar de practicar un deporte muy amado por él: el futbol. Sin embargo, su enfermedad no le impidió obtener su licenciatura en Filosofía en 1936. Un año antes fue aceptado como miembro del Partido Comunista Francés, situación que fue definiendo su ideología política y filosófica, pero que no le llenó del todo, rompiendo lazos con dicho grupo cuando se le acusó de ser trotskista. Ese mismo año fundó el “Théâtre du travail”, traducido como el Teatro del Trabajo, dónde comenzó a desarrollar su obra como dramaturgo. Su intención de integrar las filas del ejército francés terminó cuando lo rechazaron debido a su condición de tuberculoso.

              Para 1940 se convirtió en redactor del periódico Paris-Soir. Con Francia ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, Camus formó parte de la Resistencia Francesa como ideólogo y portavoz, publicando clandestinamente el periódico “Combat”. Vivir en carne propia el conflicto, forjó en Albert un pensamiento filosófico que muchos consideraron existencialista, pero que él rechazó abiertamente como tal. Esa forma de pensar poco a poco vio la luz, y parte de ella se plasmó en “El extranjero” (su primera novela), y gran parte en “El mito de Sísifo”, ensayo filosófico que abre con una extraordinaria cita de Píndaro, poeta lírico de la Grecia Clásica que dijo: “No te afanes, alma mía, por una vida inmortal, pero agota el ámbito de lo posible”. Dicho ensayo cimenta su pensamiento, conocido como la filosofía del absurdo, donde discutió el tema del suicido y el valor de la vida. “No hay sino un problema filosófico serio: el suicidio”, escribió Camus en su ensayo. “El malentendido” y “Calígula”, obras consideradas como teatro del absurdo, fueron concebidas en 1944 y 1945 respectivamente. Para 1947 publicó su segunda novela, “La Peste”.

            En 1948 Camus tuvo un encuentro con el prominente pensador anarquista André Prudhommeaux, mismo que lo introdujo al Círculo de Estudiantes Anarquistas. A partir de ese momento, Albert comenzó a escribir para publicaciones de corte anarquista como “Le Libertaire” y “Solidaridad Obrera”, apoyando diversas causas y movimientos de dicha ideología. 1951 es un importante año pues publica “El hombre rebelde”, provocando la ira de varios círculos de críticos marxistas y teóricos afines, como Jean-Paul Sartre. Camus y Sartre mantuvieron una amistad un tanto azarosa que terminó cuando el último publicó en la revista “Les Temps Modernes” una carta dirigida al primero, la que iniciaba diciendo: “Nuestra amistad no era cosa fácil, pero he de lamentarla”.

              Su libro “La caída”, es publicado en 1956; un año después, “El exilio y el reino”, colección de cuentos. Ese mismo año recibió el Premio Nobel de Literatura “por su importante producción literaria, que con una seriedad clarividente ilumina los problemas de la consciencia humana”.

            El 4 de enero de 1960, Albert Camus murió trágicamente en un accidente automovilístico. Tenía 46 años de edad. En el sitio se encontró en su maletín, entre otras cosas, el manuscrito inconcluso de “El primer hombre”, su autobiografía, que fuera publicada hasta 1994 gracias a su hija, y que es considerada su última obra. En el 2014 la editorial Tusquets se dio a la tarea de publicar “Escritos libertarios”, libro que “recoge por primera vez los artículos, cartas, manifiestos y réplicas en que Camus expone su vena más libertaria, antimilitarista y pacifista”.

              Jean-Pierre Barou, escritor, co fundador del periódico “Libération” y prologuista del libro, nos facilita información hasta entonces desconocida del escritor francés. Una frase es la que cierra dicho prólogo y que fue escrita por Camus en una carta dirigida a una revista de Buenos Aires: “Dar, cuando se puede. Y no odiar, si se puede”. Estas, las palabras de un hombre comprometido con la justicia, forjado durante una de las etapas más oscuras de la humanidad, que nunca perdió su sentido humanitario, y que jamás dejó de creer en la bondad del ser humano.

              Palabras que resuenan. Palabras de un hombre rebelde.

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