The Blitz: resumen de la semana 13 de la NFL


Han pasado más de tres meses desde que se dio el primer kickoff de la temporada, para este tramo, ya no hay equipo que no haya probado las “mieles de la victoria”

Para fortuna de todos los aficionados, estamos presenciado los mejores partidos que la liga puede ofrecernos. Los tan ansiados juegos de playoffs adelantados donde los equipos disputan sus muchas, o pocas, posibilidades de llegar al Super Bowl.


¡Que viva el rey!

En los Estados Unidos, el último jueves del mes de noviembre, desde hace más de 50 años, se realiza una de las costumbres más hermosas en la historia; hay triple cartelera de futbol americano: en la mañana, tarde y noche (¡Ah! También festejan el día de acción de gracias).

Como dicta la santa tradición, los primeros juegos del día son en Detroit y en Dallas. El juego matutino inició con la visita de Mitchell Trubisky y sus muy irregulares Chicago Bears al Ford Field de Detroit. Los Detroit Lions tuvieron que debutar a su tercer quarterback, David Blough, debido a que Jeff Driskel, segundo mariscal, no pudo jugar por lesión.

Blough es uno de los pocos en la historia de la liga en lograr un touchdown en su primer pase completo. Por otro lado, Mitchell Trubisky tuvo un muy buen día con 338 yardas por aire, tres pases de anotación y una intercepción, para darle la victoria 24 a 20 a los Bears que todavía sueñan con llegar a playoffs.

En la década de los 90, los Buffalo Bills y los Dallas Cowboys dominaron la liga a placer. Desde 1991 hasta 1994, los Bills llegaron a cuatro Super Bowl consecutivos, no tenían rival en la Conferencia Americana. Sin embargo, perdieron todas esas finales de forma inexplicable. En 1993 y 1994, los Dallas Cowboys de Troy Aikman se coronaron bicampeones ante Buffalo y con ello, el legado del “equipo de America” se extendió hasta nuestros días.

Este día de acción de gracias, los sorprendentes Buffalo Bills de Josh Allen visitaban el AT&T Stadium para jugar en contra de los Dallas Cowboys; Buffalo trataba de consolidar su buena temporada mientras Dallas quería encontrar un poco de estabilidad.

Lo importante de este partido no fue el marcador, que terminó 26 a 15 en favor de Buffalo, lo relevante fue la actitud de los dos equipos. Los Cowboys lucían inseguros, miedosos, derrotados. Parecía que iban perdiendo por 50 puntos, en cambio, los Bills jugaban con coraje y valentía. Quien sabe si algún día Buffalo vuelva a tener un equipo como el de los 90, pero con Josh Allen y su extraordinaria defensa, están muy cerca de volver al gran juego.

El partido estelar del día de acción de gracias fue entre los New Orleans Saints y los Atlanta Falcons. Sin nada por que pelear, los Falcons jugaron sin presión ante los Saints que necesitan la victoria para asegurar el título de la División Sur de la Nacional. Los de Nueva Orleans tenían dominado el partido hasta que, en el último cuarto, el pateador de los Falcons realizó patadas cortas como si viviera de ello e, increíblemente, el equipo de Atlanta recuperó el balón dos veces. A pesar de ello, los Saints se llevaron el partido 26 a 18.

En Carolina, las Carolina Panthers coronan una temporada de pesadilla tras perder 29 a 21 contra los Washington Redskins. Con esta derrota, el head coach de las Panthers, Ron Rivera, fue despedido. Rivera logró llevar a las Panteras hasta el Super Bowl en 2015; en las temporadas siguientes Carolina enfrentó muchas turbulencias y el coach no pudo volver a hacerlos contendientes.

Pasaron 350 días para que los aficionados de los Cincinnati Bengals volvieran a celebrar otra victoria. Sus víctimas fueron nada mas ni nada menos que los New York Jets. Luego de tres semanas de victorias consecutivas, los pupilos del coach Adam Gase echaron toda su credibilidad a la borda y fueron hasta Cincinnati para perder 22 a 6 contra el peor equipo de la liga.

Imagen de nfl.com

Los Tennessee Titans, con Ryan Tannehill en los controles y Derrick Henry en el backfield, lucen imparables. Los Indianapolis Colts, con todo y su maquinaria ofensiva, no fueron rivales ante unos Titans que amenazan peligrosamente a los Houston Texans y su dominio en el Sur de la Americana.

En duelo floridense, los Tampa Bay Buccaneers recibieron a los Jacksonville Jaguars. Jameis “Intercepciones locas” Winston no tuvo ningún error en este partido y solo lanzó 268 yardas, sin pases de touchdown ni intercepciones. A los que sí les falló la puntería, fue a Nick Foles y a Gardner Minshew que recordaron las épocas de Blake Bortles y entregaron el balón a la defensiva rival dos veces. Los Buccaneers consiguieron reavivar sus pocas esperanzas de playoffs luego de vencer 28 a 11 a Jacksonville.

En un Metlife Stadium lleno de nieve, los Green Bay Packers derrotaron sin mayores inconvenientes a los New York Giants que piden con desesperación que la temporada termine de una buena vez. El joven mariscal de campo de los Giants, Daniel Jones, salió lastimado del partido por lo que probablemente Eli Manning regrese a los controles del equipo.

Los Cleveland Browns, con uno de los mejores cuerpos de receptores de la liga, el corredor líder en yardas, NIick Chubb, y el novato sensación del año pasado, Baker Mayfield, no pudieron derrotar a los Pittsburg Steelers sin James Conner y con un novato no drafteado como quarterback titular. Con el marcador 20 a 13 en favor de los Steelers, el equipo de Pittsburg está cada vez más cerca de conseguir un lugar de comodín en playoffs, mientras los Cleveland Browns están prácticamente eliminados.

Imagen de nfl.com

Los Miami Dolphins rompieron todas las quinielas y vencieron 37 a 31 a las Philadelphia Eagles. Con una de las mejores jugadas de engaño en los últimos años, los Dolphins consiguieron su tercera victoria de la temporada y ser el primer equipo en la historia en lograr que el pateador de despeje (punter) le mandara un pase de anotación al pateador de goles de campo (kicker).

La lluvia de Baltimore recibió a dos de los mejores equipos de la NFL, los Ravens y los San Francisco 49ers. Como se esperaba, el partido fue muy parejo y jugado por la vía terrestre. Los que se llevaron la tarde, fueron las defensivas de ambos equipos que recibieron menos de 21 puntos. La diferencia la hizo el pateador de los locales, Justin Tucker, con un gol de campo de 49 yardas le dio la victoria 20 a 17.

La magia de los Arizona Cardinals de Kyler Murray, desafortunadamente desapareció y los Rams de Los Ángeles, con una espectacular actuación del receptor abierto Roberth Woods, los aplastaron 34 a 7. De la misma forma, los Kansas City Chiefs destrozaron 40 a 9 a los Oakland Raiders que, a pesar de la humillación, siguen más vivos que los Browns.

Imagen de nfl.com

La temporada de los Chargers y de los Broncos ha sido algo decepcionante. Los dos equipos, al inicio de temporada, tenían planes serios para pelear por los lugares de postemporada; ahora pelean su turno en el draft del siguiente año, mientras los Chiefs se proclaman más que nunca como los dueños del salvaje oeste.

El domingo en la noche, los New England Patriots visitaron la casa de los Houston Texans. Antes de este partido, los Patriots solo habían permitido cuatro pases de anotación; la ofensiva de Deshaun Watson tuvo cuatro (uno del receptor DeAndre Hopkins). Con esto, los Pats tuvieron su segunda derrota de la temporada y los Texans se colocan como serios candidatos al campeonato de la Conferencia Americana.

El lunes por la noche, los Seattle Seahawks disputaron el ultimo partido de la semana 13 ante los Minnesota Vikings. Kirk Cousins, y sus muy peculiares estadísticas, acumuló su octava derrota en juegos de Monday Night, luego de ser derrotado 37 a 30 por los Seahawks. Para Seattle, esta victoria lo mandó hasta el liderato de la Conferencia Oeste de la Nacional, el verdadero salvaje oeste.


Resultados semana XIII

Picks de la semana XIV


Danos tu opinión