The Blitz: resumen de la semana 11 de la NFL


No solo regresó la NFL a suelo mexicano, también sucedieron acontecimientos que alterarán el orden del resto de la temporada.

No respondo “chipote” con sangre, sea chico o sea grande

El jueves por la noche, los Cleveland Browns recibieron a los Pittsburg Steelers en un juego divisional en el que los dos equipos del norte de la Americana se estaban jugando sus ultimas posibilidades de entrar a playoffs.

Mason Rudolph tuvo una pésima noche, le interceptaron en 4 ocasiones, además, fue víctima de lo que probablemente sea la peor agresión que en jugador de futbol americano pueda recibir en su vida.

Durante los minutos finales del último cuarto, los Steelers intentaban terminar lo más decorosamente posible y Rudolph completó un pase de 11 yardas, sin embargo, en la línea de golpeo, quarterback comenzó a jalonear del casco al defensivo Myles Garrett, quien enfureció y le quitó el casco.

Una vez que el quarterback estaba indefenso, Garrett lo golpeó en la cabeza con el casco protector. De esa acción, se desencadenó una batalla campal entre jugadores de Pittsburg y Cleveland. Los árbitros descalificaron del partido a Myles Garrett y a Ogunjobi, defensivos de los Browns. Al día siguiente, la NFL suspendió a Myles Garrett de forma indefenida, a Ogunjobi, tres partidos, y al linero ofensivo de los Steelers, Maurkice Pouncey, 1 partido.

El domingo al mediodía, los Dallas Cowboys visitaron a los Detroit Lions. Con un Dak Prescott encendido, la ofensiva de los vaqueros pasó por encima de los Lions. Las 444 yardas por aire y los 3 pases de touchdown de Prescott, le dieron a los Cowboys su sexta victoria de la temporada.

En el Hard Rock Stadium de Miami, los Miami Dolphins fueron regresados a su triste realidad por los Buffalo Bills. La magia de “FitzMagic” fue neutralizada por la excelsa defensiva de Buffalo, además, la ofensiva de Josh Allen lució de muy buena forma ante unos Dolphins que al menos esta vez pelearon un poco más.

En el Lucas Oil Stadium de Indianápolis, los Colts y los Jacksonville Jaguars contaron con el regreso de sus quarterbacks titulares. Nick Foles, por parte de los Jags y Jacoby Brissett, de lado de Indianápolis. Sin embargo, los running backs de los Colts se llevaron la tarde con más de 225 yardas terrestres y 3 touchdowns. Con ello, los de Indianápolis vencieron 33 a 13 a los Jaguars.

Los Atlanta Falcons siguen decididos a tratar de ver mal a los equipos de su división. En esta ocasión, las Carolina Panthers fueron víctimas. Kyle Allen, quarterback de Carolina, tiró 325 yardas, sin embargo, le regaló el balón a la defensiva en 4 ocasiones. Con ello, los Falcons no batallaron para obtener 4 touchdowns y dejar a las Panthers con solo 3 puntos en la pizarra.

Los Denver Broncos no encontraron una mejor forma de demostrar lo inútiles que eran y decidieron que esta vez podían superar cualquier limite establecido y perdieron 27 a 23 ante los Minnesota Vikings. Al termino de la primera mitad, los Broncos ganaban 20 a 0 cómodamente. Parecía que serian la sorpresa de la semana, pero no. Los Vikings de Cousins continúan ganando juegos mientras que los aficionados de los Broncos buscan una cueva para irse a vivir y nunca más salir de ahí.

Imagen de Mediotiempo

En Tampa Bay, el partido que tuvo el mariscal de campo de los Buccaneers, Jameis Winston, llamó curiosamente la atención. Tomó muy enserio el duelo contra Drew Brees, quarterback de los New Orleans Saints, y lo superó en total de yardas lanzadas, con 313, y en intercepciones, con 4.

El pésimo juego de Winston fue aprovechado por unos Saints que no tuvieron dificultades para anotar 34 puntos ante los muy sufridos 17 que lograron los de Tampa Bay.

En un partido con dos de los peores 5 equipos de la liga. Los New York Jets vencieron 34 a 17 a los Washington Redskins. La defensiva liderada por el safety Jamal Adams provocó que la ofensiva de Washington luciera más inoperante que de costumbre.

En Houston, los Texans recibieron a los Baltimore Ravens. El duelo entre los mariscales de campo titulares, Deshaun Watson y Lamar Jackson, hizo que los aficionados esperaran un duelo de poder a poder entre las dos mejores ofensivas terrestres, sin embargo, para sorpresa de todos, los Ravens destrozaron 44 a 7 a los Texans.

Imagen de Marca

Darle todo el crédito al extraordinario partido de Lamar Jackson seria algo muy injusto para el increíble trabajo que hizo la defensa de Baltimore. El equipo del Head coach John Harbraugh no solo consiguió anotarle más de 40 puntos a una muy buena defensa, también detuvo a una de las mejores ofensivas de la liga. Los Ravens son claros candidatos al Super Bowl.

Los 49ers y los Raiders pasaron de ser los equipos inútiles de California a ser los más competitivos. Los del oeste de la Nacional, derrotaron 36 a 26 a los Arizona Cardinals con un Jimmy G que no solo es increíblemente guapo, logró ser el tercer quarterback en la historia de San Francisco con un partido de más de 400 yardas.

Por otro lado, los de Oakland aprovecharon que el calendario de la NFL les puso a los infumables Cincinnatti Bengals y, aunque los Raiders batallaron, vencieron 17 a 10 a los Bengals. Con esta victoria, el equipo de Oakland se perfila para competir por un lugar de comodín en los playoffs.

La última vez que las Philadelphia Eagles y los New England Patriots se habían enfrentado, la ofensiva de Philadelphia, comandada por Nick Foles, sorprendió a toda la NFL con la jugada mundialmente famosa “Philly Special”. Las Eagles se llevaron a casa su primer Super Bowl mientras Brady se quedaba con las ganas.

El partido de este año fue mucho más cerrado que el Super Bowl. Las defensas se impusieron sobre las ofensivas. La anotación del gane no la hizo ni Tom Brady ni Carson Wentz. Fue una “trick play” en la que el receptor Julian Edelman recibió el balón y después se lo paso a su compañero Philip Dorsett quien la atrapó en la zona de anotación. Con este pase, los Patriots derrotaron 17 a 10 a las Philadelphia Eagles.

En un Sunday Night Football para el olvido, los Rams de Los Angeles derrotaron 17 a 7 a los Chicago Bears. Mitchell Trubisky salió del partido debido a una supuesta lesión de cadera, sin embargo, tuvo mejor partido que su contrincante Jared Goff con 190 yardas, 1 pase de anotación y una intercepción. Sin embargo, no pudo evitar la derrota de su equipo.


Monday Night mexicano

Ante un Estadio Azteca repleto, los Kansas City Chiefs de Patrick Mahomes se enfrentaron a los Chargers de Los Angeles en un muy interesante duelo del salvaje oeste. Aunque en teoría los Chargers eran los locales, la afición del estadio estaba, en su mayoría, a favor del equipo de Mahomes.

Tanto Chargers y Chiefs quedaron un poco a deber al público mexicano. Philip Rivers tuvo uno de los peores juegos de su carrera con pases interceptados mientras Patrick Mahomes no cumplió las grandes expectativas que se tenían de él antes del partido, apenas logró lanzar un pase de touchdown y una intercepción.

A pesar de todo, los más de 76,000 aficionados salieron entusiasmados del Azteca, simplemente porque la NFL estuvo de vuelta en México (quizás por última vez en mucho tiempo).

Imagen de Marca

Resultados de la semana XI


Picks de la semana XII


Danos tu opinión