Serendipia (introducción)

A todos nos ocurre que mientras nos embarcamos en la búsqueda de algo específico, sorpresivamente nos encontramos con algo más e inesperado, con lo que no contábamos y que resulta afortunado. Buscamos una blusa o camisa y en el bolsillo está un olvidado billete de 50 pesos; buscamos a una persona entre la multitud durante un concierto y nos topamos con otra que apreciamos enormemente y teníamos años sin verla; caminamos por un parque un día lluvioso y agradable y antes de llegar a casa observamos un bello arcoíris. La sensación es mucho muy sorpresiva y placentera, nos deja una sensación de bienestar. Cuando eso ocurre, tenemos ante nosotros una serendipia.

La sensación es mucho muy sorpresiva y placentera, nos deja una sensación de bienestar

Pues bien, la serendipia puede ocurrir en cualquier momento, bajo cualquier circunstancia pues no hay reglas para que el fenómeno se presente. Esta nueva sección, que contextualizamos con este corto texto, habla de las serendipias que el autor de los futuros textos ha experimentado a lo largo de más de 25 años, mientras cultivaba la melomanía, el gusto por la lectura y la cinefilia. Esa bella triada de expresiones humanas y artísticas han sido cuna de enormes sorpresas, vasto conocimiento y enrome placer intelectual y emocional.

Sírvase entonces, querido lector, de conocer esas experiencias, ahondar en ellas, escuchar, observar y leer, así como reconocer sus propias serendipias en esa vastedad que es la música, el cine y la literatura. Todos, de una forma u otra, hemos vivido esa experiencia, la hemos amado y no la podemos olvidar.

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