Qué vamos a hacer sin ti, Elena


“Se ven muy bonitos, para mí es una felicidad estar acá. He venido en varias ocasiones y siempre he regresado a la Ciudad de México pensando que en el norte hay una vitalidad y generosidad enormes”, dijo Elena Poniatowska Amor al comenzar su charla ante un auditorio lleno el día de ayer 7 de junio en el Centro Cívico S-Mart

El calor vespertino no fue obstáculo para que muchos esperaran pacientemente desde antes de las 6:00 PM a las afueras del lugar.


Elena Poniatowska en el Centro Cívico S-Mart / Foto: Gustavo Torres /

Emocionados por tener, de forma gratuita, la oportunidad de ver de cerca a la periodista y escritora, cargaban en sus manos un libro de ella con la esperanza de obtener su firma y de paso una fotografía a su lado. Vaya, no todos los días Ciudad Juárez tiene la fortuna de tener como invitada a una personalidad de su talla.

Una de dos pláticas que ofreció (la primera fue en el Centro Cultural de las Fronteras de la UACJ) y se anunció a las 7:00 PM, comenzó alrededor de 15 minutos tarde. Sin embargo, la misma Elena, siempre lúcida y con una enorme sonrisa en su rostro, explicó la razón de su retraso: “hace un momentito fuimos al hospital porque me enfermé por las angustias”, dijo ante la asombrada audiencia, que durante varios momentos de su plática la abrazó con un cálido aplauso, por su honestidad y compromiso con los juarenses.

La charla fue una llena de recuerdos, comentarios jocosos y reflexiones. Elena habló de lo que experimentó durante la década de los 60, especialmente del #movimientoestudiantil del 68 y la masacre del #2deoctubre, suceso tratado en su obra “La noche de Tlatelolco”; la situación actual de los migrantes centroamericanos y la relación México – Estados Unidos; hubo mención de personajes tanto de la historia nacional como de otras partes del mundo; de escritores mexicanos como Paz, Garro, Castellanos, Fuentes y Monsiváis, de su finado esposo, el astrónomo mexicano Guillermo Haro; del quehacer periodístico mexicano en manos de varias mujeres. Elena enganchó a todos con su carisma y amable mirada y mostró también una enorme disposición de contestar muchas preguntas del público cuando terminó la lectura de su texto, que llevó alrededor de 40 minutos y que hizo de pie ante un pódium. “No los quiero aburrir con esto”, repitió en varias ocasiones mientras daba lectura.

Nacida en París en 1932 y naturalizada mexicana en 1969, Elena tuvo oportunidad de expresar su opinión acerca de los medios de comunicación, la política nacional y lo que observa en la juventud mexicana de nuestros días.

“La televisión es una peste para los periodistas que escribimos”

dijo cuando comentó acerca de lo azaroso que se ha vuelto el oficio ante el embate de los medios electrónicos. “Yo creo que los periódicos están llamados a desaparecer”, agregó. Al referirse al gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, dijo que comenzó con “dificultades y tropezones pero que va hacia una nueva manera de vivir y de ser mexicanos, y eso es algo que todos deseamos”. Los aplausos y las risas regresaron al referirse al movimiento hippie y la influencia de María Sabina, la sacerdotisa de los hongos mágicos, en los jóvenes de aquella época.

“Los hongos alucinógenos se toman con chocolate porque son muy amargos y dicen que lo ponen a uno muy enfermo… aunque yo nunca los he tomado”

dijo jocosamente, ocasionando la risa de todos. Después, entró de lleno al tema del 2 de octubre diciendo “¡Ho, Ho, Ho Chi Minh! ¡Díaz Ordaz, chin, chin, chin!”, famosa consigna utilizada por los jóvenes, obreros y pueblo mexicano para mostrar su apoyo al líder comunista de Vietnam y al movimiento estudiantil, pero que también denostaba al entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Elena expresó su admiración por los jóvenes mexicanos, sobre todo por los que se apasionan al creer en algo.

“Soy una fervorosa creyente de la juventud. Ellos entregan su vida cuando encuentran una causa justa. Es nuestra obligación protegerlos pues está expuestos a muchos peligros”.

Fue durante la sesión de preguntas hechas por el público donde desarrolló más ampliamente su opinión sobre algunos temas y compartió algunas anécdotas sobre diversos autores mexicanos. El público que tuvo la oportunidad de interactuar con ella en ese momento, le expresó admiración y agradecimiento por visitar la ciudad. Al recordar a Carlos Fuentes dijo: “recuerdo teníamos más o menos la misma edad, íbamos a los mismos bailes. Él me sacaba a bailar, pero siempre me daba un montón de pisotones”, ocasionando la risa del público.

“Ya entonces le interesaba muchísimo la literatura. Yo le preguntaba - Carlos, ¿pero a qué hora escribes? - y él me respondía que lo hacía al llegar a casa a las cinco de la mañana. Él tomaba muchísimas notas mentales de todo lo que le interesaba. Así nació “La región más transparente”, gran obra de la literatura mexicana”.

Otra de las preguntas que consiguió una de las respuestas más memorables de la noche fue cuando una joven le pidió un consejo para todos los escritores en ciernes. Elena, decididamente periodista de oficio toda su vida, contestó:

“yo creo que lo que se puede hacer para escribir es oír, escuchar y platicar con los demás, retener lo que dicen. Interesarse y apasionarse por los demás es un acto de amor. Finalmente agarrar una libreta y escribir es algo que tiene que ver con el periodismo. Retener lo que te dice el otro, escucharlo, es también una forma de amarlo. Todos tienen algo importante o inesperado que decir”

dijo para luego recibir un fuerte aplauso.


Elena Poniatowska en el Centro Cívico S-Mart / Foto: Gustavo Torres /

Un momento más, de especial atención, fue cuando otro asistente le exclamó su admiración y le deseo muchísimos años más de vida, finalizando con un “¿Qué vamos a hacer sin ti, Elena?”, arrancando una enorme sonrisa a la escritora, que asintió la cabeza agradeciendo el gesto mientras todos aplaudían con mayor fuerza que en otra ocasión de la noche. El momento de preguntas y respuestas llegó a su fin cuando el comunicador juarense Joaquín García Valle le agradeció la oportunidad de entrevistarla hace más de 50 años en su casa en la Ciudad de México cuando él era estudiante de comunicación. “Elena, muchas gracias por estar en Ciudad Juárez”, dijo García.


No pasaron ni cinco minutos cuando alrededor de 50 personas formaron una fila para tener oportunidad de obtener la firma de la autora de “Hasta no verte Jesús mío” en alguna de los libros que traían consigo. Elena, amablemente y con una enorme paciencia a pesar de sentirse mal, firmó, platicó y se tomó fotografías con cada uno de los que esperaron su turno. Y su paciencia nos la transmitió pues esperamos otros cuarenta minutos para poder acercarnos a ella y entrevistarla antes de su partida.


Ser periodista es aprender a escuchar a las personas y escuchar puede ser un acto de amor Una brevísima (pero valiosa) entrevista con Elena Poniatowska

Luego de la extenuante jornada que tuvo durante el día, a pesar del fuerte calor juarense y de su situación médica, #ElenaPoniatowska nos regaló unos minutos de su tiempo al terminar su charla en el Centro Cívico S-mart. Con un poco de presión por parte del equipo de logística del evento y debido a su estado de salud, #AvenidaDesierto logró realizarle algunas preguntas a la periodista y escritora mexicana.

 

Entrevista con Elena Poniatowska / Foto: Gustavo Torres /

Erick Arenas: Señora, buenas noches. Muchas gracias por darnos la oportunidad de platicar con usted ¿Cómo se siente?

Elena Poniatowska: Pues me siento de la patada, pero aquí estoy (risas).

EA: Señora, ¿que impresión se lleva de este día, en el que tuvo oportunidad de convivir con la comunidad juarense?

EP: Ha sido un día muy especial porque, en primer lugar, siento todo el cariño. La gente es muy afectuosa aquí, te abraza, te acompaña, eso se percibe, esta en el aire. Después, cuando vienen a la firma del libro, me brindan muchísimo afecto. También lo fue porque, de verás, algo me pasó que me sentí muy mal. Tuve que ir al hospital, llegué aquí y me puse muy contenta de estar con ustedes.

EA: En la mañana estuvo en un recinto de la UACJ…

EP: Sí, también…

EA: ¿Cómo percibe usted a la juventud universitaria frente a los cambios políticos y sociales que vive nuestro país?

EP:

Los veo que trabajan mucho, se la juegan mucho, que están dispuestos a dar su vida. Finalmente, todavía no forman una familia, no pertenecen a un movimiento, están frescos en todo y por eso están tan dispuestos a entregarse a una causa.

EA: Hay una nueva generación de jóvenes universitarios formándose en el periodismo, que buscan generar un cambio en el quehacer periodístico ¿Qué mensaje les puede dar a todos ellos?

EP:

En primer lugar y lo más importante que deben tomar en cuenta es la pasión con lo que uno debe hacer periodismo, el espíritu de continuidad y además no dejarse vencer por las circunstancias. Esas son las tres cosas que yo te diría en estos momentos.

EA: Muchísimas gracias por su tiempo, Señora. Le expreso mi total admiración, cuídese.

EP: Qué lindo eres, muchas gracias.

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