Pedaleen como si tuvieran alas en lugar de pies: Chupacabras 2019


Conoce más de la participación de "los hombres y las mujeres de acero" en la edición XXII del Chupacabras a través de esta crónica

Sábado 12 de octubre, son las 7:30 am, cientos de personas llegan a "La Carbonífera", ubicada en el Camino Real, con motivo de la vigésima tercera carrera del #Chupacabras. Uno de los eventos de ciclismo de montaña más importantes de la región.

Desde el estacionamiento se observa a muchos ciclistas calentando. Algunos pedalean, otros usan sus automóviles para estirar las piernas. También se saludan, dan palabras de apoyo e incluso se alcanza a escuchar un “dale más rápido, que te vas a enfriar”.

El reloj marca las 7:50 am y en el sonido local suena la canción “Sharp Dressed Man” de ZZ Top. En la línea de salida están formados alrededor de 1200 “hombres y mujeres de acero”; faltan 10 minutos para que comiencen a rodar. En el aire se oyen desde los “cuídame la chamarra” hasta los gritos y aplausos de los presentes.

Las 7:58 am, la locutora del evento comienza con el acto protocolario; presenta a las autoridades asistentes y agradece a los patrocinadores. Después, en un acto de solemnidad, hace el juramento del ciclista:

“Hombres y mujeres de acero… pedaleen como si tuvieran alas, en lugar de pies”.

La gente se prende, como si de un incendio se tratase, a nadie parece importarle que el termómetro marque 10˚C; la carrera está por empezar.

Las 8:00 am y con ello sale el primero de los tres grupos de ciclistas que participaron en la carrera de 100 KM. En los siguientes 7 minutos, sale el segundo grupo y así sucesivamente hasta el cuarto y último, el de 50 Km.

Chupacabras 100 km edición XXIII / Foto: José Estrada /

Luego de que el cuarto grupo comenzara su carrera, el público se alejó de la línea de salida. Estaban las personas que iban a sus carros a dormir, las que compraron algo de almorzar hasta las que llevaron a sus hijos a subir los cerros. Se conoce de antemano que el lapso entre la salida de los ciclistas hasta la llegada del primero es de aproximadamente dos horas.

El reloj de competencia indica que han pasado 2 horas con 4 minutos desde que salieron los participantes cuando de repente se asoma la primera persona de la carrera de 100 km que da la primera vuelta. Los gritos y porras de las pocas personas que se encuentran en la línea de salida despierta al resto del público, quienes se asoman a buscar a su competidor favorito.

Con ello, y como acto de magia, comienza la actividad en los asadores de los asistentes. Sin importar que se llevase disco con instalación de gas LP o asador con carbón, los espectadores preparaban todo para recibir a sus ciclistas.

Alrededor de las 3 horas de competencia, comienzan a llegar los ciclistas de la carrera de 50 km. Para ellos el circuito terminó. Uno de ellos es Enrique Ruvalcaba, finalizó el recorrido de 50 km con un tiempo de 3 horas 59 minutos, es su vigésimo #Chupacabras. Menciona que lo hace por “salud, diversión y tradición”. Sobre el recorrido dijo que “es el recorrido más difícil… es nuevo para todos, ahora todo lo que era bajada fue subida… lo siento mucho por los que hagan las dos vueltas”.

Chupacabras 100 km edición XXIII / Foto: José Estrada /

Héctor Portillo, que participó en su décima carrera, concluyó con tiempo de 4 horas 5 minutos y resaltó que “a diferencia del año pasado, el circuito está más cabrón”. Agregó que su preparación consiste en que de febrero a agosto hace ciclismo de ruta. Mientras que de agosto a noviembre practica ciclismo de montaña. Dijo que hace el recorrido como “diversión y hobby”; “Ahorita unas cheves, comida y a reponer las calorías”.

Por su parte, Bernardo Ernesto Valdez, del equipo Bonsai Cycling Team, acabó el recorrido de 50 km con tiempo de 4 horas 9 minutos, asimismo, habló sobre la importancia de la carrera: “el chiste es convivir con la gente… es un punto de reunión para los ciclistas de la región”, también comentó que “es importante tener con queso las quesadillas, porque, por ejemplo, allá en Estados Unidos hay pocos eventos como este”.

Bernardo contó que participa en la carrera por su salud. Jugaba muchos deportes, sin embargo, un día se lastimó las vértebras y le dijeron que no podría hacer nada, por lo que se metió a practicar spinning hasta que un día lo invitaron a participar en el #Chupacabras. A excepción de los primeros dos y el del año pasado, ha pedaleado en todas las competencias.

Por último, mencionó la importancia de los equipos en la carrera “cada uno tiene necesidades distintas… antes de empezar hacemos una junta en la que el que no corre, apoya”.

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