Opiniones al óleo

Entre el arte e informarte, los dos godetes de la pintura


Supongamos el siguiente escenario: un día todas tus ganas de crear, tu talento y tu tiempo coinciden en la creación de una forma de expresión meramente artística. Podría ser una canción, una escultura o una pintura. Suponiendo que elegiste la tercera opción, y más allá de conservarla, quieres venderla. Ahora bien, ¿por cuánto venderías esa pintura? Independientemente del valor artístico, los neurotransmisores de tu glándula pineal pudieron crear un producto esencialmente inigualable. Hablamos de un producto que pertenece 100 % a tu propiedad intelectual. Podrías pensar en lucrar millones, pero todo el montaje se viene abajo cuando alguien comunica un mensaje despectivo como: “Hasta un niño lo podría hacer”. Lo anterior lo hemos escuchado más de una vez. Es aquí cuando identificamos un verdadero problema con el arte: la información. ¿Cómo se valora si no tenemos siquiera el conocimiento de qué es? Cabe mencionar que no se pretende analizar los criterios para determinar el precio de una pintura, sino para saber qué tipo de pintura es y qué la convierte en una obra de arte.

En mayo de este mismo año se vendió en una subasta de Nueva York, una pintura del mismísimo #Monet por la indecorosa cantidad de 110.7 millones de dólares. Es una cifra alocada... bueno, no tanto. Y no lo es si consideramos los criterios que adornan esta pieza histórica. Es tanta la desinformación en este apartado que incluso, dentro del arte abstracto, existe todo un público que asegura que hasta un niño podría hacer una obra de ese tipo. Está bien, no pagues cien millones por una pintura, pero no te atrevas, de manera injustificada, a opinar sobre eso. Como defensor de este movimiento, te puedo asegurar (frunciendo el ceño y sin subestimar la capacidad intelectual de cualquier morro de 6 años) que no, un chiquillo no lo podría hacer.

Meules, fin de l'été, pintura de Claude Monet

Primero lo primero, tenemos que entender que el arte pictórico es aquel donde se usa la pintura sobre alguna superficie. Puede ser un lienzo, un cuadro de madera o incluso una pared. El arte se puede expresar de muchas maneras en muchas superficies y eso es lo bonito. La gran diferencia es que pueden existir dos tipos de pinturas: las que son figurativas y las que son de carácter abstracto. La primera trata de retratar figuras de la realidad. Hablo de algo que el pintor visualiza como bello y logra sublimarlo con una técnica y con los colores suficientes. Deja claro que se preocupa por representar a través de distintas perspectivas o tendencias la realidad tal como se ve. Dentro de este apartado tenemos a titanes de la técnica como Leonardo da Vinci, Pablo Picasso y muchos otros pintores que saboreaban lo que veían, que con pinturas podían plasmarlo en algún material. Estas visiones dejan ver parte de su contexto cultural, gustos, sentimientos o una parte de su sustancia.

Por otro lado está el arte abstracto, como el de Piet Mondrian, que muchas personas se atreven, sin conocer, a decir: “yo también puedo hacer garabatos y decir que es arte”. Basado en las teorías de Wilhelm Worringer, el arte abstracto es justo lo contrario. No busca retratar el mundo, su objetivo es retratar otro ajeno, completamente a éste. No representa nada que esté físicamente en el mundo natural. Con composiciones de formas y colores que no corresponden con objetos o figuras, el arte abstracto se convierte en la oveja más rara de la familia artística. Es infravalorado principalmente por su carácter indescifrable o carente de sentido. Desconocer de qué se trata, nos empuja automáticamente a un grupo que ni siquiera quiere averiguarlo. No lo puede hacer un niño, sin hacer menos a los más morritos pues un crío no podría ofrecer claridad, atemporalidad, simpleza, racionalidad, delimitación en un boceto. Con formas geométricas y espacios sólidos, estas obras tienen el objetivo de transportarnos a un absoluto. Un mundo que no es salvaje, incompatible, industrializado, nos tranquiliza y ordena, dejando de lado la competencia histórica entre la evolución de la técnica en arte figurativo y en el arte abstracto. Y si este articulo estuviera redactado por Mondrian, probablemente escribiría: “Hoy, no sólo la belleza pura nos es necesaria, sino que es el único medio que nos manifiesta puramente la fuerza universal que contienen todas las cosas”.

Piet Mondrian Obra maestra de arte abstracto Broadway Boogie Woogie

Espero que con esta información puedas pararte por unos minutos y apreciar un cuadro. Cada obra puede ser un portal que termina llevándonos a otra dimensión por un lapso de tiempo. Conoce el arte, disfrútalo, analízalo, puedes conocerte de esta manera. No hay que quedarnos con la opinión menos conocedora. Tal vez un día sabremos apreciar tanto la historia y los sentimientos del ser humano que terminaremos llorando ante una obra en exposición. O mejor aún, comprándola por 110.7 millones dólares.

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