Las voces se encendieron en exigencia de justicia por el asesinato de Isabel


Isabel Cabanillas de la Torre, pintora y defensora de los derechos humanos de la mujer en Ciudad Juárez, fue asesinada, lo que llevó a despertar el grito de cientos de voces exigiendo justicia y advirtiendo, que no permitirán impunidad ¡ni una asesinada más!

Apagaron la voz, la sonrisa, la alegría… una vez más, le han quitado la vida a una mujer más, pero no, no apagaron la lucha, la hicieron más fuerte. Isabel Cabanillas de la Torre, meses atrás marchaba por las calles exigiendo justicia por los feminicidios en Ciudad Juárez; hoy, su gente exige justicia por su asesinato.

Su cuerpo fue localizado la madrugada del sábado 18 de enero alrededor de las 3:00 horas, con dos impactos de bala, en las calles Inocente Ochoa y Francisco I. Madero del centro de la ciudad, según un comunicado de prensa de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM).

El homicidio de Isabel movilizó en cuestión de horas a cientos de personas, activistas, amigos, compañeros y compañeras de lucha, quienes convocaron a una marcha pacífica por las calles del centro de la ciudad para exigir justicia.

El punto de reunión fue en el Monumento a Benito Juárez, lugar en donde Isabel vendía la ropa que diseñaba con pinturas de su creación. Ahí se colocaron mantas con consignas como “No somos carne de cañón”, “Justicia” y “¿Dónde están? Las queremos de regreso, no hay por qué callar ni tampoco olvidar, no es una cifra más, es mi hermana Isabel que conmigo ya no está”.

Más de 300 personas se hicieron presentes en el centro de la ciudad para exigir justicia / Foto: Gustavo Torres /

La caminata salió de la calle Vicente Guerrero y Francisco Villa hasta llegar al lugar donde se localizó su cuerpo, colocaron una cruz rosa con su nombre en la base de un árbol y luego un minuto de silencio; al final, se advirtió a todos que no intentaran quitar la cruz, porque de ser así, volverían las veces que fueran necesarias para poner otra y otra.

Todos y todas tenían un dolor, una queja; en sus rostros había enojo, lágrimas y tristeza; desconcertados y cansados de la realidad que se vive en la ciudad.

Son fuertes porque les une una lucha, un canto, un dolor. Salieron a las calles a gritar “¡ya basta!, ¡ni una más!, ¡están matando a nuestras mujeres, hijas, hermanas y amigas! Gritaron, cantaron y exigieron en cada rincón, tal y como lo hubiera hecho Isabel, si viviera.

“¡Van a volver, las balas que disparaste van a volver…” cantaban y cantaban durante la caminata, “La sangre que derramaste la pagarás, las mujeres que asesinaste no morirán, no morirán!”, “Isa Vive”, porque la demanda de justicia por Isabel y todas las demás mujeres no acabará.

Durante su recorrido, los manifestantes invitaban a las personas que estaban cerca a sumarse a la causa / Foto: Gustavo Torres /

Isabel Cabanillas dedicaba su tiempo a plasmar su pintura en la ropa, hacía diseños únicos en chamarras, blusas, pantalones y vestidos. También formó parte de la organización Hijas de su Maquilera Madre y del Observatorio Ciudadano Especializado en Género de la Red Mesa de Mujeres, que monitorea el desempeño de jueces y fiscales de delitos por razones de género.

De acuerdo con cifras del Monitoreo 2019 de Violencia Feminicida en Ciudad Juárez de la Red Mesa de Mujeres, se contabilizaron 180 homicidios contra mujeres, de los cuales solo 14 fueron considerados feminicidios.

Al llegar al lugar donde se localizó el cuerpo de Isabel, Lydia Graco, integrante de la organización Hijas de su Maquilera Madre, dijo con llanto y rabia: “Isa, perdón, porque tú luchabas con nosotras, contra el feminicidio y no pudimos detener el tuyo, perdónanos Isa, por favor, te lo debemos compañera, te lo debemos. Mi vida la voy a dedicar a que tu muerte no quede impune”.

Mujeres y hombres de la marcha hicieron notar su tristeza y frustración, reclamando justicia a las autoridades ausentes. Hicieron pintas, dejaron rastro con sus aerosoles en las paredes que alguna vez vieron caminar a Isabel, pintaron su sonrisa en dos murales: uno frente al Monumento y otro en la Panadería Rezizte.

Fue colocada una cruz en memoria de la joven asesinada / Foto: María Martínez /

Una vez que se colocó la cruz rosa y un ramo de rosas blancas, Yiz Graco, también integrante de Hijas de su Maquilera Madre, mencionó que alzar la voz es para “denunciar al estado por la ausencia de procuración de justicia y seguridad para nosotras las mujeres y lo señalamos como principal responsable de todos los feminicidios”. Seguido de esto advirtió que no permitirán “un mal manejo de la información de los medios de comunicación y mucho menos de la fiscalía”.

La marcha estuvo acompañada por un inusual número de policías municipales, 50 elementos por lo menos, que en distintas ocasiones tuvieron altercados con los integrantes de los colectivos, debido a que los elementos, en su mayoría mujeres, mostraban apatía, se burlaban y se tomaban fotos mientras la marcha seguía su curso con una lucha que debería involucrar a todas las mujeres.

“¡La lucha sigue, Isa Vive!”, “¡La lucha sigue, Isa Vive, vive y vive!”, se escuchaba con gran estruendo de principio a fin de la marcha en exigencia de justicia por Isabel y por todas las mujeres.

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