Halloween en tiempos de pandemia: Un nuevo monstruo al asecho

#Covid #Halloween #QuédateEnCasa


Anda caminando por las calles sigilosamente, atacando con sus picos verdes a quien se atreva a enfrentarlo. Y tú, ¿te atreves a retarlo?

El Halloween es una fiesta que la frontera juarense espera con ansias y sabes que llegó cuando el miedo por las calles se empieza a sentir al caer la noche, pues es más probable que el fantasma que duerme bajo tu cama despierte y te jale los pies. Si te asomas por la ventana, tal vez de reojo puedas ver volar a alguna persona en el cielo o escuches a los niños y jóvenes gritando por las calles pidiendo dulces con sus aterradores disfraces, pero detrás de esa máscara, ¿será un ser humano en realidad?


Todos los años, desde que inicia el mes de octubre, los disfraces se empiezan a preparar y las máscaras de payasos y hombres lobo están listas para salir del armario donde están guardadas. Algunas personas empiezan a adornar sus casas con arañas, murciélagos, telarañas y cadenas de papel de los colores anaranjado, morado y negro; otros deciden compran bolsas de dulces para repartir a los niños que se preparan para pedir “dulce o truco”.


En años pasados la población juarense ya tenía listas sus invitaciones para las fiestas tenebrosas y las casas de espantos ya estaban preparadas para asustar a quien se atraviese; Sin embargo, todo ha cambiado.


Este año las calles han sido invadidas por un nuevo espíritu maligno que atormenta a todo el mundo. Tiene a toda la población asustada porque a pesar de los múltiples intentos para detenerlo, aún no encuentran la manera de encerrarlo en el inframundo para siempre. Ahora nadie quiere salir para no tener que enfrentarse con el demonio llamado Corona-Evil, que provocó que la ciudadanía usara las mascarillas del terror desde antes de que iniciará la época macabrona.


Este demonio, rodeado de cientos de picos sobre su redondo cuerpo, vaga por el aire de todo el mundo presumiendo su gran corona al tiempo que pegunta: “¿Te atreves a salir de casa?”. Muchos lo han desafiado, pero se han quedado en intento, pues Corona-Evil ha absorbido sus vidas sin piedad.


Por los panteones desfilan las almas perdidas y en los hospitales las valientes almas cansadas que no se rinden en esta lucha. Ahora para algunas personas el miedo se mezcla con el dolor, la pena y la preocupación.


Esta pesadilla todavía no tiene un final escrito. Muchas y muchos siguen en la lucha contra Corona-Evil para tratar de derrotarlo, pero al parecer los resultados no son muy positivos. Por el momento, la población vestirá con las nuevas máscaras de terror que, al parecer, es lo único que puede protegerla de no ser capturada por el espíritu maligno.

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