¡Felicidades, Diario de Juárez!

Enhorabuena, El Diario de Juárez.

Haz logrado que por primera vez tus publicaciones en digital sean leídas, compartidas y comentadas. Algo que pocas veces te había pasado.

Con esta trilogía de columnas confirmas algo que antes solo era un secreto a voces, el sensacionalismo se ha apoderado de tu línea de trabajo. Antes de que empieces a escribir otra columna para defender tu diseminada misoginia a través de la libertad de expresión, te invito a que revises el tercer artículo del código internacional de ética periodística de la UNESCO. Como sé que no lo harás, te lo agrego a continuación:


3.- La responsabilidad social del periodista:

En el periodismo, la información se comprende como un bien social, y no como un simple producto. Esto significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino, en último énfasis, frente al gran público, tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales.


A Ortiz Bello no tengo cómo agradecerle sus palabras.

Estoy de acuerdo que muchos mexicanos consumen ese tipo de medios que usted señala como descriptivos en cuanto a los detalles de la nota roja. Yo más bien los describiría como grotescos y vulgares. Si su defensa a los buenos amigos de El Diario de Juárez es dar a entender que el medio produce lo que el público consume, ¿no le parece que es querer combatir la ignorancia con más ignorancia?

A usted le comparto el noveno artículo de los códigos de ética de la UNESCO que mencioné anteriormente:


9.- La eliminación de la guerra y otras grandes plagas a las que la humanidad está confrontada:

El compromiso ético por los valores universales del humanismo previene al periodista contra toda forma de apología o de incitación favorable a las guerras de agresión y la carrera armamentística, especialmente con armas nucleares, y a todas las otras formas de violencia, de odio o de discriminación, especialmente el racismo.


Le agradezco que nos recuerde la razón para seguir preparándonos. Para no repetir los mismos errores de ustedes, para hacer periodismo con responsabilidad social.

Hoy están de manteles largos, muchas felicidades. No siempre se tiene el valor para defender la misoginia.

Para finalizar les dejo uno de los lemas con los que estamos trabajando como miembros de una nueva generación de periodistas, tal vez les sirva:

Un medio consciente es un medio que aporta a la comunidad.

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