El largo y tortuoso camino de la Tercera División

El camino en la #TerceraDivisión es difícil para aquellos equipos que quieren trascender y ascender a #SegundaDivisión. En la temporada actual (2018-19) están registrados 214 equipos divididos en 13 grupos alrededor del país. Éstos, a su vez, se dividen en equipos que tienen derecho a ascender (187) y los que no lo tienen (27).

Los Soles de Ciudad Juárez / Foto: Cristian Tuda /

Los Soles de Ciudad Juárez es uno de los 187 equipos que compiten por ascender a la Segunda División y compiten en el grupo 13, en donde juegan equipos de los estados de Chihuahua, Durango y Sonora.

En el Reglamento de Competencia de la Tercera División está estipulado en el artículo 32 que

“los Clubes deberán registrar obligatoriamente a un mínimo de 18 Jugadores y máximo 50 Jugadores de los cuales por lo menos 2 deben ser Porteros, 2 Jugadores de categoría menor y 2 Jugadores de la categoría mediano”.

En ese mismo artículo se establece que en la categoría menor entran los jugadores nacidos en el año 2003 y en la mediana los que nacieron en 2002.

Hernán Bueno Vargas, de 15 años, es uno de esos jugadores que entra en la categoría menor y está disputando su primera temporada con los Soles.

“Habían hecho unas visorías hace como un año, y pues fui y me aceptaron, pero mis papás estaban pensando si podía entrar porque como estaba becado en mi escuela, pues podía llegar a perder la beca si es que me venía a jugar para acá”.

Muchos de ellos, además de jugar, estudian, y a veces resulta difícil compaginar los tiempos que dedican al estudio y a la práctica de un deporte como el fútbol. Sin embargo, hay otros jugadores que ya tienen bastante tiempo jugando y que han podido llevar una vida en donde tienen tiempo para estudiar y jugar fútbol.

Sebastián Gómez, de 19 años, quien juega en su cuarta temporada con los Soles como lateral derecho, estudia Ingeniería en Sistemas en UTEP y ha sabido compaginar el estudio con la práctica del fútbol:

“No he tenido ningún problema. A lo mucho, que a veces llego tarde, pero ya hemos hablado con el profe de que falto un día por la escuela, pero siempre arreglado […] (voy) todos los días, todas las mañanas y todas las tardes, y acabando la escuela cruzo y llego a entrenar”.

Los Soles de Ciudad Juárez / Foto: Cristian Tuda /

A pesar de que la Tercera División se ubica al fondo de la jerarquía de divisiones del fútbol mexicano, el nivel de juego es vertiginoso e incluso puede llegar a ser duro para aquellos que apenas comienzan a jugar. “Donde yo jugaba antes entrenábamos sólo dos veces a la semana y aquí (en Soles) entrenamos todos los días. Es mucho más exigente”, dijo Hernán. Él también agregó que empezó a lesionarse y que tenía muchos problemas, pero al poco tiempo se fue acostumbrando y se adaptó al estilo de juego.

Él también indicó que con el paso del tiempo se le fueron acomodando los horarios y eso le permitió seguir enfocado en sus estudios, así como en el fútbol:

“Pude organizar los tiempos, he hablado con el director de la escuela, con el profe (Guzmán), me pude poner de acuerdo con todos y ya pude distribuir todo mi tiempo bien”.

Sebastián, en cambio, en todo este tiempo no tuvo complicaciones relacionadas con el estudio y su carrera futbolística:

“Sí tiene muy buen nivel (la Tercera División), porque me acuerdo cuando me transferí del amateur al profesional, el nivel sí cambia mucho y sí fue un buen cambio, para no estancarte y seguir avanzando”.

Sueño y pasión”, con estas palabras define Rafael Guzmán, entrenador de los Soles a la Tercera División. Él también comentó que aquí es donde empieza todo en el fútbol mexicano:

“Todos los jugadores que llegan a Liga MX o a selecciones arrancan aquí en la Tercera (División). Entonces, es aquí donde uno tiene la oportunidad de trabajar e irles puliendo, por llamarlo de alguna forma, sus capacidades, pero en términos generales del fútbol, no nada más en esta división, sino en todos lados, ha crecido (el nivel). Ya pasan por lo físico, atlético y por destellos técnicos y tácticos, pero sí, a mí se me hace un nivel importante para hacer esta profesión”.

Guzmán agregó que el tiempo que un jugador puede jugar en Tercera División es de cuatro años como máximo:

“Como todos llegan a los 15 años, la vida (en esta división) casi siempre es de cuatro años. Aquí tenemos jugadores que ya los tienen y obviamente saldrán por edad varios, pero también tenemos jugadores de 14 (años) que estamos preparando para la siguiente temporada”.

No obstante, se le da muy poca cobertura a la Tercera División, al menos aquí en Juárez, indicó Omar Escobar, periodista deportivo:

“Prácticamente hay muy poca cobertura relacionada con la Tercera División aquí en Juárez. Pasa desapercibido por los grandes medios como el Diario, Canal 44. Incluso en radio, que es donde yo trabajo, casi no se habla de eso. Son raros los medios que lo cubren”.

Mundo Deportivo, una página web, es la única que se conoce que cubre la Tercera División e incluso ha hecho transmisiones en vivo de partidos a través de Facebook. Se intentó contactar con los colaboradores de esta página sin éxito alguno.

Los jugadores en esta división saben que para llegar a jugar en categorías superiores deben trabajar muy duro, y eso lo tienen siempre claro, especialmente los que tienen más tiempo jugando.

Sebastian:

“Sí me siento capaz de (aspirar a Segunda) […], claro que estoy consciente (de que no lo logre). Yo tengo fijado que para este verano tengo que conseguir equipo de Segunda, y si no, pues ya me concentro en la escuela”.

Hernán:

“Yo creo que los que estamos aquí nos encantaría llegar a un equipo de Primera División, y pues sí, esa es mi meta, pero por lo pronto estoy concentrado aquí, y pues trato de dar lo mejor aquí para que yo me pueda ir a un equipo del Ascenso o de Primera División”.

El papel de los entrenadores en trabajar la mentalidad es muy importante, especialmente para aquellos que se quedan en el camino y no logran progresar más allá de esta categoría:

“Aquí, además de la formación futbolística, hay una formación integral, que más allá de si es que un jugador vaya o no a figurar en equipos importantes, se le trabaja mucho la mentalidad de que es parte de la vida, que es parte de su bienestar, parte de su formación”.

Guzmán habló sobre lo difícil que es para el futbolista mexicano progresar, especialmente si se toma en cuenta que cada vez hay más extranjeros jugando en México:

“Aunque parezca ilógico, resulta más barato un jugador extranjero que uno nacional en la mayoría de los casos. Súmale que el mundo del fútbol, en el caso de la Liga MX, pues ahí es meramente negocio”.

Sólo en el grupo 13 hay 10 equipos: los Soles, la Tribu de Ciudad Juárez, Cobras Fútbol Premier, Xoloitzcuintles C, Huatabampo FC, Guaymas FC, FC Toros, FC Juárez B, Cimarrones C y Héroes de Caborca. Y en esos equipos juegan un total de 338 jugadores. En la Liga MX hay en total 447 futbolistas registrados en 18 clubes, de los cuales 176 (39.37%) nacieron fuera de México.

“Es como un embudo: tú echas 500 (jugadores) y salen uno o dos. Y así paran al profesionalismo, porque hablas de 200 equipos y fracción en Tercera, pero hay un número importante también en Segunda, hay otro número importante en Ascenso, y se va reduciendo el número de oportunidades, y eso lo hace difícil, pero el sueño se tiene que perseguir”.

Jorge Gánem, entrenador y buscador de talentos, reconoció que al jugador mexicano no se le reconoce como se debería y que incluso es menospreciado en los propios clubes de nuestro país:

“Hoy ya muy pocos equipos voltean a sus fuerzas básicas, porque deciden cubrir esas plazas trayendo a jugadores de fuera. No hay confianza en el talento mexicano, y eso es un error, porque el jugador mexicano, si se le da tiempo y dedicación, puede llegar a niveles inimaginables”.

Para poder jugar en la Tercera División, todos los equipos deben cubrir varias cuotas que vienen establecidas en el Reglamento de Competencia, en el artículo 109. Una de ellas es la cuota de inscripción, que ronda entre $40,600 y $52,200; los derechos de afiliación son de lo más costoso, ya que sale en total $1,160,000 afiliarse a la #FEMEXFUT; para registrar a los jugadores y al cuerpo técnico se tiene que pagar $3,100 por miembro. Si un equipo tiene contemplado o va a cambiar de nombre o sede, le costaría alrededor de $69,600 realizar alguno de esos cambios, y si decide hacer ambos, tendría que pagar en total $139,200.

“Todos los (equipos) que tenemos derecho al ascenso pagamos dinero importante para hacernos acreedores de esa franquicia, y ahí estriba la diferencia. Obviamente, los equipos filiales ya tienen sus (equipos) Sub-20, Liga de Ascenso. Entonces ahí no les interesa tanto el ascender, sino la formación misma, y nosotros, aparte de ir formando, buscamos ir escalando”.

Para los juegos, ambos equipos deben pagar los balones, que cuestan $990 por pieza; los banderines Fair Play, en $590 por pieza; y las etiquetas, que salen en $10 por pieza. En total, un equipo gastaría por juego hasta $22,200 en todo el material. Y en un año un equipo podría gastar aproximadamente $1,749,300 y $1,852,500, sin contar los costos de traslado antes y después de los partidos, así como el hospedaje en caso de jugar como visitante. Estos gastos, por lo general, son solventados por las empresas que patrocinan a los equipos, o los equipos de divisiones más altas, en el caso de las escuadras filiales. A pesar de todos estos gastos que hacen los 214 equipos, muy pocos otorgan una remuneración simbólica a los jugadores.

“En Tercera es poco común (pagar a los jugadores). Tal vez los clubes de la Liga MX, ahí sí. Pero en nuestro caso, no, no hay pago como tal, pero pues tienen todo el apoyo detrás de ello para que se solventen los compromisos de viajes, uniformes, todo. Aquí así (se) opera”.

En cuanto a infraestructura, la Tercera División no es muy exigente para determinar las condiciones que deben tener los estadios en donde juegan los equipos. Los requisitos que establece el Reglamento de Competencia en los artículos 86, 87 y 88 es que la cancha cumpla con las medidas establecidas (105 metros de largo por 68 de ancho) y que hayan instalaciones adecuadas tanto para jugadores y cuerpo técnico como para árbitros y oficiales (artículo 86); que el sonido local sea usado exclusivamente para anunciar alineaciones, amonestaciones, expulsiones y todo lo relacionado con avisos de seguridad y Protección Civil (artículo 87) ; y que haya un espacio en tribuna reservado para el club visitante de 10 personas como mínimo y que esté resguardado y seguro (artículo 88).


Los Soles de Ciudad Juárez / Foto: Cristian Tuda /

El estadio en donde juegan los Soles es el ’20 de noviembre’, el cual cuenta con una única grada que tiene capacidad para 2,500 personas, una pista de atletismo con 6 carriles y una cancha de pasto sintético. Ese inmueble lo comparten con los equipos Cobras Fútbol Premier y La Tribu de Ciudad Juárez.

“Pues es un estadio avalado por la Federación. Año con año avalan o quitan el uso de las instalaciones. En este caso, pues ha sido aprobado, tiene un campo reglamentario, tiene las condiciones técnicas necesarias para jugar en esta división […] Son muchos requisitos, y se cumplen con ello. Entonces, pues no hay problema en ese sentido”, indicó Rafael.

Carlos Estrada, cronista deportivo, señaló que, aunque existen recintos deportivos capaces de albergar varios deportes, falta mayor infraestructura deportiva:

“En Juárez prácticamente no hay infraestructura deportiva, son muy pocos los lugares en donde se pueden practicar distintas disciplinas. El gobierno no ha invertido en eso”.

Soles jugó en las fases finales de la Tercera División, en busca de ascender a la #SerieA de la Segunda División de México.

“Siempre jugar finales es el primer objetivo que todos buscamos. Afortunadamente, Soles siempre ha estado ahí o mayormente ha estado ahí”, dijo Rafael.

El equipo jugó la primera fase contra Atlético la Mina, de Aguascalientes, y ganaron la serie por marcador global de 2-1. Después, Soles se enfrentó al CEFUT, de Zapopan, Jalisco, en los dieciseisavos de final de la liguilla por el ascenso a la Segunda División. A pesar de haber ganado en la ida en Ciudad Juárez por marcador de 3-1, en la vuelta perdieron 4-0, quedando eliminados por marcador global de 5-3.

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