De oficinista a prófugo de la justicia; reseña de “R”


La serie presenta la historia de Francisco Barón, un hombre que pasó de tener una vida miserable y sin sentido a encontrar al amor de su vida y ser prófugo de la justicia

El usuario de Claro Video es muy diferente al de otros servicios de streaming. A diferencia del resto, la mayoría de los contenidos que se ofrecen en esta plataforma no han sido reseñados y son totalmente desconocidos para la gran parte del público, acostumbrado a las series que Netflix estrena cada 5 minutos. Cada elección dentro de este servicio es un volado en el que te puede salir un contenido entretenido o uno muy malo.


“R” es una serie mexicana estrenada el 7 de mayo en Claro Video. Fue dirigida por Mauricio Cruz, estelarizada por Mauricio Ochmann y escrita por José Miguel Núñez. Nos cuenta la historia de Francisco Barón, un oficinista miserable que recibe burlas en su casa y en su trabajo. Un día se realizó unos exámenes médicos en el hospital que dieron como resultado que padecía cáncer terminal y que le quedaban pocos días de vida.


Desesperado por la miserable vida que lleva, busca a uno de sus amigos de la infancia, el abogado Lorenzo Langarica conocido como el “Abogado del diablo” o el “Oso”. Luego de platicar un rato, Lorenzo convence a Francisco para que “comience a vivir su vida” y se vayan de fiesta el tiempo que le resta de vida.


Bajo el efecto de las drogas, Francisco y el “Oso” llegan hasta un club nudista. Mientras Francisco y Lorenzo estaban en el bar, un grupo de narcotraficantes llega al lugar para cerrar una venta de drogas. Entonces, Francisco se enamora de una bailarina, Magali, y paga el privado. Sin embargo, lo que no sabia es que esa bailarina estaba “apartada” para uno de los narcotraficantes. Pasa el tiempo y la bailarina continua con Francisco, los narcotraficantes se desesperan e inician una balacera en el lugar.


Francisco y Magali se esconden dentro de la habitación del privado, cuando salen descubren que todas las personas del bar están muertas, hasta el “Oso” que murió luego de recibir un balazo. Magali toma una maleta que estaba llena de joyas y cuando ella y Francisco estaban a punto de salir, uno de los narcotraficantes se levanta del suelo y los apunta con un arma. Sin pensarlo, Francisco toma una pistola que encontró cerca y dispara a quemarropa.


Magali y Francisco huyen del lugar y se esconden en un motel. Al ver las noticias, descubren que la persona a la que asesinó Francisco era uno de los criminales más buscados del país. Por si faltaba algo más, tiempo después descubrimos que Francisco nunca tuvo cáncer y que, en realidad, quien estaba a punto de morir era otra persona llamada Francisco Barrón.



La historia de la serie es muy buena. Empieza con muchas tramas e historias diferentes, que al principio no tendrían mucho sentido, pero conforme avanza la historia comienzan a tener sentido.


Además, la trama principal en la que Francisco pasa de ser un oficinista a un prófugo de la justicia es muy interesante porque cada acontecimiento de la serie impacta en la personalidad del personaje que cada vez se vuelve más “oscura” y hace que el personaje se rebele en contra de las personas que antes se burlaban de él.


Sin embargo, como buena serie mexicana, tiene un gran problema; la sobrexposición de la violencia. Todos los días vemos violencia en todos lados: en la calle, en los noticieros y, cuando uno trata de escapar de la realidad, hasta en las series y películas.


Es momento que tanto las productoras mexicanas, como los espectadores, abramos nuestra mente a otras historias. La realidad siempre es abrumadora y no podremos escapar de ella, pero es necesario que nos permitamos hablar de otras cosas.


Tiene momentos emotivos, personajes bien creados y visualmente se ve bien, aunque también está la sensación de que en cualquier momento alguien va a sacar una pistola y comenzará a asesinar gente sin razón. Es más que otras narcoseries, pero sigue siendo una narcoserie.

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