Conociendo el sueño de Edna and The Musicians


Un artista no nace de la noche a la mañana, es un trabajo muy duro, la gente se da cuenta ya cuando pegó alguna canción, pero detrás de eso hay mucho trabajo

Trabajar en la industria musical va más allá del manejo de los instrumentos o de escribir la letra de una canción. La música, como toda manifestación de artística, es el resultado de la cultura. Por ello, todas las agrupaciones cuentan con una responsabilidad especial a la hora de presentar su material. 

Edna and The Musicians es un proyecto musical que, en palabras de sus integrantes, no adolece de grandes esfuerzos y entrega para lograr sus objetivos. Nacido hace más de cinco años en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, el proyecto se conforma por Edna Ordóñez (vocalista y compositora), Jesús Andujo (bajo) y Gustavo Ordoñez ( dirección musical y percusionista). 

El trabajo musical de la banda es conocido por su participación en Querido Tributo Indie Al Divo Vol. 2, álbum tributo a Juan Gabriel. Cuentan con varios sencillos y en 2018 lanzaron el álbum La Lucha y el EP extendido Un sueño rarámuri, con seis temas cantados en esta lengua indígena, traducidos con apoyo de José Fierro, estudiante de origen rarámuri.

Avenida Desierto entonces se dio a la tarea de platicar con la agrupación, acompañados de Itzel Venzor - violinista invitada - con el fin de conocer motivos artísticos y profesionales, así como el porvenir de la agrupación.


  • Avenida Desierto: ¿Cómo ha sido el trayecto desde AR AR AR (primer sencillo) hasta el nuevo material?

  • Gustavo Ordóñez: AR, fue el primero que estuvo en plataformas y nuestra primera imagen. Entonces nos catalogaron dentro del sonido pop, pero con fuerza y frescura. Nos casamos con esa idea, pero luego nos preparamos para no ser “solo una banda de pop o rock” sino ofrecer una propuesta original. Eso fue AR para nosotros, luego vino Déjame Bailar y Sobre ti, un proceso evolutivo pues nos descubríamos como músicos, como integrantes. Eso es más notorio en Papi, material que presenta a una banda recargada, similar a los inicios, pero con una nueva cara. Son ya cinco años de trabajo, de varios golpes. Un sueño rarámuri es otro paso en nuestra evolución, con él concluye nuestra estadía en Chihuahua


Una característica de la banda es que no duda cuando se trata de presentarse en lugares inusuales. La esfera urbana, compuesta de sitios públicos, calles y avenidas, son foro y espacio propicios, donde tienen oportunidad de hacer sonar y fluir su música.


  • Edna Ordóñez: Eso nos ayuda a observar la reacción de las personas. Si tú propicias que se enamoren de la calle por la que transitan, créeme que te ganarás a todo México. Gracias a eso nos salieron muchas oportunidades, no esperamos a que alguien nos rescate, nosotros forjamos nuestro camino.


  • AV: En la escena indie hay mucha comparación entre nuevos proyectos y aquellos ya establecidos. ¿Cómo trabajaron esa parte en el comienzo?

  • EO: Intentamos incluir otros géneros y no discriminar. No estamos situados en una escena en específico, estamos abiertos a toda posibilidad, pero buscamos imprimir nuestra esencia en todo aquello que hacemos. Cuidamos nuestro sonido, lo fortalecemos Decidimos no parar por nada pues en ocasiones tuvimos problemas para hacernos de un guitarrista que estuviera en sintonía con nosotros. Entonces es cuestión de innovar, de buscar otras maneras, otro formato a la hora de presentarnos en vivo, pero sin dejar nuestras raíces.

La agrupación durante su visita a la ciudad / Foto: Ciela Ávila /
  • AV: Esta era digital genera material musical bien producido, estructurados con fondos muy específicos. Pero también existen aquellos orientados a la mera comercialización. ¿Cómo trabajan sus canciones?

  • EO: Debemos ser libres, musicalmente hablando, el cambio no le gusta a nadie. Hay bandas que se encierran en la onda underground. Conozco a excelentes músicos que podrían hacer grandes cosas, pero no lo hacen por miedo al prejuicio. Mi meta, como compositora, es ser libre musicalmente. Tenemos el caso de Rosalía, que sirve de inspiración para viejas y nuevas generaciones. Ella unió el flamenco con el trap y el pop, le dio la gana y goza su trabajo. Eso es lo que nos gustaría alcanzar, las cosas fáciles no suelen ser las mejores. Hay gente que tiene recursos para crear algo de la noche a la mañana, pero si no hay desarrollo artístico, no hay alma, están huecos.

"Eso sí, cualquier cosa que salga de nuestra banda, te aseguro no será algo hueco pues cada producción la sufrimos con sudor y lágrimas, la composición y todo lo que vivimos. No es con afán de crear una fantasía, de cantar que yo tengo un Lamborghini. De eso no van nuestras letras; lo nuestro es de cosas reales", Edna Ordóñez.
  • AV: Ese esfuerzo se plasma en parte de la letra de Papi: “El valor de tu persona no depende de las joyas”…

  • EO: Lo más gracioso es que eso es en lo último que notan los que escuchan. Esa frase es contundente, termina de matar ese mundo de fantasía. De eso trata la canción, sueño que me arreglen la vida de la noche a la mañana y creo que es uno de los principales problemas del país. En la TV, radio, en todos lados, te pintan un mundo en el que, principalmente los artistas, se les arregla el mundo de manera instantánea. Ningún artista verdadero se salva de la friega, tienes que pagarlo con esfuerzo, de los tropiezos se aprende. ¿De qué me sirve tener un hermoso reloj, los mejores tenis, si te los regalan? Eso no dice nada de ti. Pero cuando tienes eso gracias a tu esfuerzo, tendrán un valor inigualable. Ese es el mensaje de Papi, lo más importantes es tu trabajo y esfuerzo.


  • AV: La música, como revulsivo cultural, implica responsabilidad, llevar un mensaje en sus letras. ¿Uno de esos objetivos es rescatar las raíces de la región con Un sueño rarámuri?

  • EO: Una de nuestras metas con ese material es dar a conocer la lengua materna. ¡Imagínate que cada artista hiciera o tradujera una canción en su lengua madre! El impacto que tendríamos al incluir a las culturas indígenas en el desarrollo musical. Hace poco estuvimos en Barrancas del Cobre, realizamos unas sesiones en vivo y se acercó una niña rarámuri que vendía artesanías…se quedó como una hora ahí, con un una expresión inigualable en su rostro.

Ellos descubren un mundo totalmente diferente, pero también es decirles que pueden ser parte de él, una manera para que ellos se adentren en la industria musical. Eso fue lo que quisimos hacer, compartir nuestra música con todo el mundo, con las comunidades indígenas de nuestro estado.
  • Itzel Venzor (violinista invitada en Un sueño rarámuri): Surgió la iniciativa de traducir las letras de las canciones en lengua rarámuri y agregar elementos más orgánicos, sonidos más naturales. Por ejemplo, integrar el chapareke un instrumento típico rarámuri, rescatarlo. Contar con ese instrumento, junto a la voz de Edna, le da un color completamente diferente. Siento como si fuera meditación musical, fue una sorpresa que el sonido eléctrico quedara perfecto al trabajar con las transcripciones, vimos que estaba hecho a la medida. Se construyó todo muy mágico, muy espiritual. Es muy fácil que a la gente le guste el reggeaton, el jazz, el rock clásico, pero esto es algo muy especial, tienes que dejarte llevar para adentrarte en la mística.  

La agrupación durante su visita a la ciudad / Foto: Ciela Ávila /
  • AV: Un sueño rarámuri contiene seis temas. Pero detrás hay esfuerzo para crear un vínculo con la comunidad…

  • EO: Yo quería asegurarme que las letras tuvieran un impacto en ellos. La traducción no es literal, tuvimos un reto muy grande con la canción Sobre ti, que habla del amor y en rarámuri no existe una palabra para referirse al amor. No sé a ciencia cierta qué es lo que dice, pero cuando ellos la escuchan, se emocionan. Utilizamos muchas analogías con ejemplos de la naturaleza porque así reflejan ellos el amor. Le otorgan belleza a cosas que en muchas ocasiones ignoramos. Tuvimos mucho cuidado con no apropiarnos de su cultura…me han dicho “por que no te pusiste un vestido rarámuri, tan bonitos que están” y yo he respondido que no me siento digna. El punto es no aparentar o apropiarnos de algo que no nos corresponde.


El álbum La lucha tiene un significado especial para la agrupación. A sus fans no les quedará más que esperar y para Edna and The Musicians será cuestión de preparar nuevos proyectos…


  • EO: Esto es el cierre de un ciclo con el fin de abrir uno nuevo. Fue un periodo en el que publicamos canciones guardadas desde hace tiempo. Canciones que hicimos y deshicimos, en versiones acústicas, con arreglas distintos. Ha sido mucha evolución durante estos cinco años de trabajo.

  • GO: Este EP que presentamos representó cerrar el ciclo en el estado, en Chihuahua. Hacer un homenaje a la Sierra Tarahumara, un homenaje a nuestras raíces.


Si quieres escuchar la entrevista, puedes entrar al siguiente enlace:



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