Con el rosa en sus rostros

Crónica de la marcha “Universitarias contra la violencia sexual”

Por Yubia Ramos y Erick Arenas Góngora


El hartazgo tiene un límite

Sin importar el agobiante calor de la tarde, salieron a las calles con sus rostros cubiertos con pasamontañas de color morado y rosa, así como pañuelos negros o verdes. Las razones que las motivó a protestar también las llevó a resguardar su identidad por seguridad. Pero eran universitarias, en su mayoría mujeres, que recurrieron a las calles para denunciar el acoso y la violencia sexual que se vive dentro y fuera de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Manifestación de Universitarias contra violencia sexual / Foto: Ivanna Leos /

La marcha “Universitarias contra la violencia sexual” fue convocada por el #FrenteFeministaFronterizo, organización conformada mayormente por mujeres universitarias. Juntas salieron desde la explanada del Museo de Arte aproximadamente a las 6:00 PM con rumbo al campus del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA) de la UACJ. Se manifestaron, además, en apoyo a la maestra que supuestamente fue violentada sexualmente por cuatro profesores de la Universidad, y de los cuales solo uno ha sido detenido y llevado a proceso penal.

Denunciamos los trabajos ineficientes, a veces nulos y negligentes que la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) ha mantenido en este caso. Denunciamos a la FEM como responsable de filtrar información confidencial de la carpeta de investigación de la víctima a los medios de comunicación locales” se leyó en un comunicado de prensa del Frente Feminista Fronteriza, que se dio a conocer antes de que iniciara la marcha.

Durante el recorrido se gritaron consignas para visibilizar la lucha y exigir justicia: “Ni una más, ni una más, ni una asesinada más”, “mujer, escucha, únete a la lucha”; “los cuerpos no se miran, no se tocan, no se violan, no se matan”, advirtieron cada una de las universitarias.

Hubo una vasta lista de exigencias y denuncias hacia la “máxima casa de estudios” bajo las que cuales las universitarias se unieron una vez más para gritar lo que otros no quieren escuchar:

“exigimos protocolos de atención, vigilancia y penalización contra los delitos sexuales como violaciones, acoso y hostigamiento que ocurren al interior de las instalaciones de la UACJ. Exigimos la respuesta de las y los funcionarios de la universidad ante los casos de violación y abusos de autoridad de quienes ostentan mayores jerarquías y abusan de sus privilegios desde sus espacios. Basta de invisibilizar a los agresores, basta de complicidades institucionales con quienes ponen en peligro la integridad de las mujeres de la UACJ”
Manifestación de Universitarias contra violencia sexual / Foto: Ciela Avila /

En su trayecto, las universitarias hicieron una parada frente a las oficinas de conocido periódico local, para protestar contra su política editorial ante los casos de supuesta violación. Exclamaron una y otra vez la consigna “eres machista, eres cómplice, la lucha feminista va a venirte a joder”. Después, lanzaron globos con pintura rosa y negra a las paredes del edificio. Había que dejar marca de esta lucha.

El Frente Feminista, a través del comunicado de prensa, denunció a otros medios locales “por su línea editorial de revictimización, desinformación y tergiversación sistemática, pues publican notas tendenciosas que develan una inmensa misoginia”.

Las universitarias y algunas profesoras continuaron su paso por la Avenida Paseo Triunfo de la República, resguardadas por algunos hombres universitarios en bicicletas. La ciudadanía que las observaba se mostró ajena a la problemática que denunciaban. Algunos automovilistas aprovecharon para hacer sonar su claxon en forma de inconformidad con la protesta, por detener el tráfico de varios carriles por varios minutos.

El contingente dobló sobre la Avenida Del Charro y en el cruce con la calle Melquiades Alanís se detuvieron para encender unas antorchas. Con ellas en mano y a lo alto, saltaron y gritaron “¡aquí nadie se rinde!”, para luego seguir su camino hasta las instalaciones del IADA.

Las autoridades que deberían de cuidarnos, no nos cuidan, esas autoridades son patriarcales. La UACJ está protegiendo a violadores y se está protegiendo a sí misma. Hay mucha violencia que no se denuncian porque las mujeres tenemos miedo de denunciar, y la UACJ es protectora de machistas”, mencionó en entrevista una profesora de El Paso, Texas, egresada de la Autónoma de Ciudad Juárez y que pidió resguardar su identidad.


¡Alerta, alerta!


Daban las 7:04 PM, el calor aminoraba poco a poco, pero los ánimos estaban encendidos. A la distancia se escuchaban las consignas y los gritos de las jóvenes mujeres. En la entrada peatonal del #IADA, alumnos, algunos maestros y personal universitario, suspendieron momentáneamente su caminata al interior del campus o hacía el estacionamiento situado en la Avenida Henry Dunant esquina con Avenida Del Charro, para observar a las integrantes de la marcha que se acercaban con pancartas, banderas de color verde, una enorme manta al frente y varias antorchas encendidas.

El tráfico vehicular del carril sur a norte de la mencionada avenida, suspendió su trayectoria. Automóviles del carril contrario también detuvieron su marcha. Afuera del campus universitario se observaron tres, cuatro unidades de la Policía Municipal. Cuando la marcha llegó a su destino, varios guardias de seguridad ya se encontraban apostados en la entrada principal, algo que rara vez o casi nunca ocurre. Más consignas, sonoras, cargadas de enojo. Los ánimos se caldeaban. Nuevamente la figura de José Luis Castillo, envuelto en la manta color rosa, con la fotografía de su hija Esmeralda al frente. “¡Alerta, alerta!”, gritaba Castillo y levantaba los brazos al tiempo que decía “¡Adelante, compañeras!.

Manifestación de Universitarias contra violencia sexual / Foto: Gustavo Torres /

Momentos después, los integrantes de la marcha comenzaron a ingresar al campus, lanzando gritos como “¡no son doctores, son violadores!” y “¡saquen a los violadores!”, al tiempo que los guardias universitarios intentaban detener a los que portaban antorchas. “¡No puede entrar con eso encendido, es por seguridad!” gritaron algunos elementos de la seguridad universitaria, pero fueron ignorados por las y los jóvenes. La situación escaló y se registró un conato de violencia entre un guardia, un hombre no identificado y que algunos suponen era profesor, y un par de jóvenes que portaban antorchas. Hubo jaloneos mientras algunas de las mujeres intentaban tranquilizarlos al tiempo que cuatro policías municipales ingresaban al lugar. Castillo entonces detuvo la bronca, interponiéndose entre ambos bandos, pidiéndole a los empleados de la UACJ dejar pasar al resto de los integrantes de la marcha. A la par, los agentes municipales se detuvieron por indicaciones de la seguridad de la UACJ, dieron vuelta y salieron del lugar. “¡Adelante, compañeros!”, volvió a gritar Castillo y la marcha se reanudó.

Las jóvenes comenzaron su caminar al interior del campus, entre los edificios y varios alumnos incrédulos, que se detenían a tomarles una foto con sus smartphones. Algunas mujeres colocaban carteles pegados con engrudo en el piso y en algunas boyas de color amarillo. “Se busca violador”, podía leerse, con la figura de uno de los profesores acusados de violentar a la maestra. Más consignas, fuertes, para que todos en el campus salieran, observaran e incluso se animaran a apoyarlas. No fue así, solo algunos curiosos seguían a una distancia prudente a las jóvenes, que rodearon las macroaulas, pasaron por los jardines que conducen al centro de cómputo del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT) y retomaron con mayor amplitud su caminar por el estacionamiento al interior del Instituto. Hasta ese momento, ninguna autoridad universitaria se hacía presente, únicamente los encargados de cuidar las instalaciones.

Manifestación de Universitarias contra violencia sexual / Foto: Maria Martínez /

Nuevamente en terrenos del IADA, la marcha se detuvo por unos momentos frente al edificio Y5. Con megáfono en mano, una de las jóvenes pedía continuar y no romper filas. El destino final fue al exterior del edificio que alberga los talleres de artes. Más consignas, las antorchas todavía encendidas, las jóvenes se arremolinaron y comenzaron a pegar más carteles. “Yo sí te creo, no estas sola”, se podía leer en varias. Ya instaladas en esa zona, rodeadas por varios alumnos y alumnas que curioseaban, pocos medios de comunicación, empleados y guardias universitarios, una de las jóvenes mujeres leyó un mensaje, mismo que puede ser consultado en las redes sociales del Frente y que continuamente repetía “los cuerpos no se miran, no se tocan, no se violan, no se matan”. Por momentos, la mujer era interrumpida por las consignas; otras veces, por la emoción.

“En los últimos meses, decenas de estudiantes nos hemos organizado en torno a las violencias que hemos sufrido, nosotras y nuestras compañeras alumnas, maestras y personal de la Universidad. Estamos aquí porque la violencia misógina debe ser inaceptable en cualquier institución”, se escuchaba a través del megáfono.

El color rosa de su pasamontañas, a la luz de las antorchas colocadas cerca del lugar, adquiría un aura de rebeldía, enojo y hartazgo.

Manifestación de Universitarias contra violencia sexual / Foto: Ciela Avila /

Después, la lectura de varios testimonios anónimos, recabados unas semanas antes, donde denunciaron y expusieron a varios hombres. Nombres de docentes, empleados y ex alumnos de la UACJ, salieron a relucir y fueron denunciados ante todos por acosarlas, violentarlas y agredirlas sexualmente. Los medios a su alrededor se mantenían atentos, lo mismo que varios alumnos. Unos muy cerca, otros retirados y a la distancia. Entre una denuncia y otra, más consignas y gritos de hartazgo. Luego vino la lectura del comunicado que un par de horas antes habían dado a conocer a los medios de comunicación. Al término de la lectura, las #EscritorasFeministas se alinearon y fue posible leer lo que decían sus carteles: “Somos creadores, no reproductoras”; “escribo desde mi estética, no requiero tu validación”; “Solo yo puedo guiar mis textos porque solo yo sé a dónde me dirijo”.

La marcha llegó a su fin cuando la artista y cantante hip hop Obeja Negra, de #BatallonesFemeninos, cantó a capella unas rimas. “Un fuerte ruido de las mujeres que se organizan para denunciar las violencias por parte de los profesores de la Universidad de Ciudad Juárez. ¡Un fuerte ruido, mujeres!”, dijo Obeja Negra, que eso mismo obtuvo como respuesta de todas las jóvenes, un fuerte y estruendoso ruido. Ese momento, tal vez fue, uno catártico. Por las horas bajo el sol, los gritos proferidos, el coraje emitido. Por cada paso que caminaron, en cada voz y puño en alto. Tal vez fue catártico, tal vez. Pero no será si la violencia sexual, de la que son y han sido víctimas y por la que marcharon en contra el día 2 de septiembre, continúa de manera impune y sin castigarse por las autoridades, sea dentro o fuera de las instituciones de educación superior.

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