02. Serendipia (cine)

¿Tu felicidad o la mía? Reseña de la película Hello I must be going de Todd Louiso

Nadie (creo yo) quisiera experimentar un divorcio y sus consecuencias: emocionales, económicas, familiares, sociales. Nadie. Nuestra sociedad, tan dispuesta siempre a reacondicionar los roles que debe tomar un hombre divorciado frente a una mujer que experimenta la misma situación, contrapuntea terriblemente. El cine (¡bendito sea el cine!) nos ha dado incontables muestras de lo anterior y en 2012 el director #ToddLouiso (Cincinnati, 1970) soltó ante los ojos del mundo la película Hello I must be going, protagonizada por Melanie Lynskey (New Plymouth, 1977) en el papel de Amy, una mujer de 35 años, divorciada, sin actividad alguna más que la de dormir y rondar por la casa de sus padres.

Hello I Must Be Going / Foto: Film Afinity /

Amy, interiormente deshecha por su rompimiento matrimonial (algunos dirían que se trata de un fracaso), se resiste a los embates de su madre Ruth, que intenta que su hija se reintegre a la sociedad y deje de lado su tristeza, incluso ofreciéndole tomar el medicamentoso recurso de los antidepresivos. Sin embargo, Ruth no es una madre gentil y cariñosa sino de carácter fuerte, que observa en Amy no más que a una mujer que perdió el encanto ante la vida y que siempre ha tenido una vocación de perdedora. La parte que sopesa esta relación es el padre, de nombre Stan, comprensivo y optimista, que a pesar de no saber comunicarse emocionalmente con su hija, le reitera su apoyo constantemente.

Y así, Amy vive sus días hasta que en una cena/reunión que sus padres han organizado en beneficio de unos potenciales clientes de Stan (él busca el negocio que lo lleve a retirarse tranquilamente), cruza su mirada con la de un chico de 19 años de nombre Jeremy. Dicho sea de paso, aquí se nota el guion pues sabremos de inmediato que estos dos, a pesar de la diferencia de edad, se verán inmiscuidos en una relación amorosa…¡y vaya relación! pues la química sexual entre ambos actúa de inmediato, llevando a Amy a un viaje inesperado en donde los sentimientos y la necesidad de sentirse amada, la llevan a mantener de manera secreta su relación con el joven Jeremy pues, de enterarse los padres de ambos, el negocio se iría por los suelos y su padre perdería la oportunidad de un retiro asegurado.

Hello I must be going es una película sensible (no sensiblera), que podría malinterpretarse como una chickflick (odiamos el término) y que toca algunas fibras si se pone atención a lo que ocurre con Amy.

Hay comedia, hay drama, hay conflictos y hay vida en los 95 minutos de duración del filme de Louiso, montada en medianas postales en movimiento que contextualizan poco a poco la situación de la mujer protagonista. Verán, Amy no considera que Jeremy, el apuesto e introvertido joven que busca ser actor y que después nos daremos cuenta que odia hacerlo, sea su bote salvavidas. No, ella se encadena a la pasión y al deseo de una forma natural porque quiere, hasta que se da cuenta que sus edades no son las adecuadas (35 versus 19) y que su padre puede perder todo solamente porque ella comienza a enamorarse del joven.

Y es en ese estado de la cuestión que la historia hace click con nosotros pues ¿cuántas veces no hemos dejado de lado nuestra propia felicidad por la de alguien más? ¿Cuántos podrán ser los momentos en los que nosotros hemos optado por responder por el bienestar de nuestra pareja, nuestros padres y hermanos, nuestros amigos antes que por el nuestro? Amy entonces debe reconocer si desea su felicidad antes que la de cualquier otro a su alrededor, no importando si es su encajosa madre, su amoroso padre o su joven amante. Antes de amar al resto ¿no habría que amarse uno antes y volver a la senda de lo que nos hace más felices?

Hello I Must Be Going / Foto: justwatch.com /

Sobria, cálida, entretenida, #HelloImustbegoing fue aceptada por la mayoría de la crítica especializada luego de su visionado en el Sundance Film Festival, ensalzando discretamente el trabajo actoral de Melanie Lynskey, que le vino bien en su momento y la alejó de la sombra de los papeles secundarios y de bajo perfil. Amy/Melanie es natural, espontánea, temerosa, receptiva, un poco cobarde pero también decidida cuando llega el momento. Una película que en el camino hacia el entretenimiento de masas, pone las señales suficientes para reflexionar sobre nuestro estado emocional, nuestra vida y el papel que queremos tomar para lograr nuestra felicidad.

¡SERENDIPIA!

Una cosa lleva a otra, queridos lectores, y en este caso no hay excepción pues Hello I must be going es nada más y menos que el nombre de un número musical de los famosísimos y enloquecidos Marx Brothers, aquellos que pusieron patas para arriba a Hollywood con películas tan geniales como Duck Soup, Animal Crackers y A night at the opera, por mencionar algunas. En algunos momentos de la película ya reseñada encontrarán varias secuencias de los Marx pues Amy

acude a sus películas cuando más triste se siente. Pero para hablar de Chico, Harpo, Groucho y Zeppo será hasta una siguiente entrega.



Ficha técnica Hello I must be going. 2012. Director: Todd Louiso. Productores: Hans Ritter y Mary Jane Skalski. Guion: Sarah Koskoff. Música: Laura Veirs. Director de fotografía: Julie Kirkwood. Protagonizada por: Melanie Lynskey, Christopher Abbot, Blythe Danner y John Rubinstein. Skycraper Content, Union Entertainment Group. EUA

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