01. Serendipia (música)

El fuego que llegó este año

Reseña del disco July Flame de Laura Veirs


Hay personas que gustan de un día soleado y caluroso; otros prefieren uno nublado, fresco y lluvioso. En ambos casos, disfrutar de cualquiera de ellos y sus respectivos efectos en el cuerpo y el corazón, resulta agradable. Pero hay otros que disfrutan de una mañana lluviosa y la posterior salida del sol, que antes se escondía entre los nubarrones. July Flame (2010), séptimo disco de la cantautora estadunidense Laura Pauline Veirs, es uno donde se complementa un perfecto día nublado y la consecuente salida del Rey Sol, si nos damos la licencia analógica entre fenómeno climático y producto musical.


Laura Veirs / Foto: Melani Brown /

Trece son las canciones que Veirs presenta y que se pasean entre el sonido folk del #americanmidwest y la balada pop con matices indie. Hay cálidas guitarras acústicas, piano, sintetizadores, percusiones, arreglos de cuerda para un solista o cuarteto, banjos y el inconfundible sonido de una pedal steel guitar, propio del género country. En materia lírica, la oriunda de Colorado Springs se decanta por la poesía más personal, bien estructurada y matizada por una voz juvenil y fresca e interpretación profunda y consciente.

I can see your tracks, Sun is King, Life is good blues, Summer is champion y Make something good, son piezas agradables y ejemplos incofundibles de canciones hechas con el corazón. La misma Veirs se acompaña en diversas tonalidades corales e incluye también la participación de voces femeninas y masculinas. Ejecutante de la guitarra (tanto acústica como eléctrica), demuestra conocimiento y profundidad en su instrumento, ya no decir de las estructuras melódicas y composición en función de hacer que el escucha vuelva una y otra vez a sus canciones.

July Flame / Foto: lauraveris.com /

Sobresalen, sin duda alguna, July Flame y Little Deschutes, el segundo y séptimo track respectivamente. La primera pieza, que da nombre al álbum, es inconfundible desde el principio y remueve algo en el interior desde la primera vez que se escucha. Anuncia Veirs desde el principio:

July flame, fiery kind, will always lead me through the night.

Balada de tonos melancólicos, Laura le canta a un ente si es posible apropiarse de él bajo una repetitiva frase que dice Can I call you mine? Y de ese modo, la pieza se descarga hasta entender que no es posible estar a su lado, acompañarlo, tenerlo, disfrutarlo, contemplarlo, retenerlo.

Una simple analogía frutal es la que utiliza como elemento críptico al decirle

July flame, sweet summer peach, high up in the brach just out of my reach.

El outro es un bello remolino musical con un coro repitiendo constantemente la mencionada frase de apropiación y la voz de Veirs, un poco más solemne, afirmando con la misma línea. Un arreglo para violines y al fondo un piano descendente, integran la vorágine que incluye aplausos emulando la línea de la batería y logran que la canción termine muy arriba, como cuando sale el luminoso sol a pesar de sentir tristeza por las nubes que se han desvanecido y dejaron la sensación de petricor en el corazón. La tormenta ha pasado y llega entonces la calma y el silencio.

Little Deschutes es otra de las canciones memorables, tristeza y melancolía incluida (o eso parece). Aquí Veirs se hace acompañar de un piano y una atmósfera creada por cuerdas de violines y cellos. El ritmo lo lleva el piano, que intenta uno de vals y se completa con la frase en eco que dice

I want nothing more than to dance with you.

Pero, lector, atención pues la melodía no es del todo gris ya que en el puente Laura se desvela como una mujer que, a pesar de la tormenta y el daño que ha traído, logra renacer:

Paddling through the hail storm, clothes ravaged, the leaves all torn, a part of me was born.

Little Deschutes es una canción con esperanza escondida, sí, esa que llega cuando vivimos una (re) caída pero que nos lleva a rectificar o resignificar la experiencia para, cuando vuelva a presentarse algo nuevo, lo vivamos en el aquí y el ahora:

Why care about the coming dawn when the moon pours now searchlight strong.

El hitazo y la sorpresa instrumental llega con un pequeñísimo solo de guitarra eléctrica en octavos (esa que suena comúnmente en las estructuras del hard rock o el metal). Y la sorpresa es mayor cuando en paralelo escuchamos los sonidos del violín y el cello.

En síntesis, el Fuego de Julio de #LauraVeirs es una muy grata y agradable experiencia sonora. Es un disco ligado a la naturaleza por su constante mención al sol, los verdes prados, la lluvia, la tormenta, la luna, el amanecer. Pero es también una reconsideración de la naturaleza humana desde el punto de vista de la cantautora folk, detallando las relaciones consigo misma, con otros, con los que estuvieron y seguramente estarán. Datos con relación al disco y el éxito que obtuvo en las listas de popularidad, lo colocan como la mejor obra musical hasta el momento de una prolífica artista indie que aquellos que la conozcan y escuchen por vez primera, no la dejarán ir jamás.


¡SERENDIPIA!

La agradable sorpresa ocurrió cuando, explorando a profundidad otros temas de Laura por YouTube, apareció Little Deschutes en versión instrumental y de soundtrack (bellísima melodía) con portada de película. El filme en cuestión es Hello I must be going (2012) del director Todd Louiso, con las actuación de Melanie Lynskey y en clave de comedia – drama. Y como una no es ninguna, la segunda sorpresa llegó al leer la ficha técnica de #JulyFlame y encontrar el nombre de Jim James, cantautor norteamericano de indie folk, miembro de My Morning Jacket y Monsters of Folk, así como autor del bello disco titulado Regions of Light and Sound of God (2013). Pero el resto de la información, queridos lectores, llegará con la siguiente entrega.



Ficha técnica

July Flame. Laura Veirs. 2010. Producido por Laura Veirs. Label: Raven Marching Band Records/Bella Union. Género: Folk, indie rock, chamber folk. EUA.


02. Serendipia (cine)

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